Twiggy, la primera top
Twiggy, además de convertirse en la primera modelo internacional, era el espejo donde se miraban millones de chicas en la década de los años 70; querían copiarla de arriba abajo con sus microfaldas. Pero ¿quién creería que una chica que no rebasaba el 1.70 metros de estatura y de clase baja londinense pudiera convertirse en icono de la moda? De hecho, su ambiente no parecía el más apropiado para triunfar en la vida. La sociedad de ese entonces tenía una opinión muy pobre de la juventud, que empeoraba si procedía de la clase obrera y vivía en un viejo barrio, como era su caso. Pero su infantil y decidida personalidad en uno de los movimientos más dinámicos y efervescentes de la época, los mods o modernos, la ayudó a dar el salto. Una chica mod no tenía reglas: lo primero que había que destruir era la disciplina y después las buenas maneras. Así que su historia como modelo arranca en 1966, año en el que Londres marcaba las tendencias mundiales de moda. Lesley Hornby, quien tiempo más tarde fuera uno de los rostros más famosos del mundo, toma ese mismo año el alias de Twiggy (algo así como filamento). Acababa de cumplir los 17 años, pesaba 40 kilos y medía 1.70 metros. Desde luego, un físico que estaba a años luz de cualquier aspirante a supermodelo; sin embargo, pronto se convirtió en un fenómeno mundial. Su exagerada falta de peso respondía a un metabolismo acelerado y a una pobre alimentación. Además, desde entonces tenía una dieta insuficiente, que acompañaba con anfetaminas. Los mods despreciaban el alcohol, pero no un par de pastillas que mantuvieran el cuerpo a pleno rendimiento durante horas. En casa de Lesley escaseaba el dinero desde siempre, por eso aceptó encantada cuando su hermana Viv le propuso ayudar las mañanas de los sábados en una peluquería donde ella trabajaba. Dos años antes, cuando tenía 15, entabló amistad con Nigel Davis, mejor conocido en el ámbito artístico como Justin de Villeneuve. Diez años mayor que ella, su belleza lo cautivó hasta llegar a establecer una relación sentimental con Lesley y fue él quien primero descubrió su potencial. Con la idea de hacerse rico a expensas de ella, Justin comenzó a trabajar y a invertir en Lesley hasta buscar el consejo del gran peluquero Vidal Sassoon. La pop-top con aspecto andrógino estaba preparada para la gran prueba final: las redacciones de las principales revistas de moda. Su imagen y estilo impactaron a primera vista. La gran oportunidad se la concedió el Daily Express al publicar unas fotografías suyas bajo el título "Aquí está el rostro del año". Con sus primeros pasos hacia la fama, se empezaron a escuchar voces de alarma. Su esbeltez no pasó inadvertida. Los padres de familia comenzaron a quejarse de que su imagen escuálida iba a ser imitada por miles de jóvenes. Todo el mundo de la moda quería una portada con ella. Esta acumulación de contratos dio como resultado la Twiggy Enterprise Ltd, una firma de ropa que abrió tiendas en Londres, París y Nueva York. Al frente de esta empresa, Justin puso como director en funciones al padre de la modelo, un carpintero que no entendía de negocios en absoluto. Twiggy era menor de edad y, si bien podía ganar montañas y montañas de dinero, no estaba aún legalmente capacitada para administrarlo. Entonces, Justin comenzó a fundir los ingresos. El dinero desaparecía en forma de carísimos autos, relojes y selectos trajes. A ella le bastaron cuatro años como modelo para pasar a la historia y terminar como un maniquí viviente, por lo que emprendió otro camino: la actuación. A los 28 años, se casó con el actor estadounidense Michael Whitney, tras un breve noviazgo que le impidió descubrir la dependencia al alcohol de su pareja. Twiggy decidió separarse más tarde, con todo y que tenían una hija llamada Carly. Dos años después se casó con el también actor británico Leigh Lawson, una relación breve e intensa de la que nació su segundo hijo, Ace, lo que la llevó a dedicarse a una vida más tranquila. (AE )
Su vida
Lesley Hornby nació el 19 de septiembre de 1949. Vivía en las afueras de Londres y su padre se dedicaba a la carpintería y su madre era ama de casa; tenía dos hermanas mayores: Viv y Shirley.
Rumbo a la fama
Fue descubierta por un cazatalentos, en una peluquería donde trabajaba enjabonando cabezas para saciar su increíble necesidad de vestir siempre impactante.
La transformación
Su larga melena castaña fue reemplazada, por medio de un radical corte y un intenso tinte, en un pelo corto y rubio. Si hasta entonces su vestimenta procedía principalmente de almacenes baratos o tiendas de ropa usada de la calle Berwick, en SoHo, su manager le abrió las puertas de Bazaar.
La fortuna
Justin demostró ser un brillante hombre de empresa. Sólo que su gran y único negocio estaba centrado en una sola persona, Twiggy, que tenía que trabajar prácticamente a destajo.





