Ricky Sarkany calza a las estrellas
Ligado desde pequeño al mundo de los zapatos, Ricky Sarkany es el empresario más exitoso en ese ramo, en su natal Argentina. Es el elegido para calzar a las mujeres famosas de su país, como Valeria Mazza, Catherine Fulop, Gabriela Sabatini, Nicole Neuman y Andrea Frigerio, así como a estrellas internacionales como Naomi Campbell, Claudia Schiffer, Sonia Braga, Salma Hayek, Claudia Cardinale y Pamela Anderson. Su padre armaba cientos de pares de zapatos y Ricky, sobre mesones llenos de retazos, tijeras y suelas, jugaba a ayudarle, ensayando casi sin darse cuenta con distintas combinaciones de géneros y superficies. Con el tiempo lo lúdico se tranformó en realidad, Ricky, representante de la cuarta generación de zapateros, hoy maneja una fábrica ubicada en el barrio de Saavedra, donde sus obreros elaboran en forma artesanal, sobre los mismos mesones en los que trabajaba su padre, los zapatos que se lucen en las vidrieras de sus locales exclusivos y aparecen en las revistas de moda más prestigiosas de Argentina. La copia para él no es una palabra que le moleste, sino todo lo contrario. Asegura que es lo mejor que le puede pasar a un creativo, porque es un síntoma de que se está marcando un camino y, por qué no, de que es el mejor De lunes a viernes se instala en su fábrica de la calle Crámer 3600 y no hay quien lo mueva. Desde allí maneja no sólo sus colecciones de zapatos, sino la de su ropa de cuero, que también es un éxito. Inquieto, intuitivo y obsesivo, titulado en Economía, con maestría y doctorado en Marketing y Administración, Sarkany es incapaz de delegar sin dejar de controlar; se adelanta a todo y no permite que nada lo tome por sorpresa. Se inspira en viajes, pero no mirando vidrieras, sino observando la gente pasar, sus modismos, sus formas de vestir y de caminar. Le gusta transgredir, encontrar siempre algo distinto, ya sea un material, una forma, un color. Es un hombre que se anima a crear libremente, sin dejarse influenciar por los dictados de la moda. Prefiere la aventura a la precaución y reconoce que su único objetivo es que los zapatos no sean considerados un accesorio, sino una pieza fundamental de un look total. Fue el hijo de Arpad, Geza, quien inaugura el primer local de zapatos Sarkany en Hungría, continuando su nieto, Esteban, con la fabricación de calzado, entre el cual se destaca el diseñado para la célebre actriz húngara Zsa Zsa Gabor. Luego de la revolución, en 1950, y después de haber pasado por Viena y Génova, donde trabaja como diseñador de calzado, decide emigrar a Argentina y fundar su primer taller de calzado hilvanado totalmente a mano. El arte de hacer zapatos se hace complicado aquí, donde el mercado es hiperconservador. Las mujeres no usan botas ni sandalias y el único color es el negro. Por 1950 se anima a hacer una colección de botas que al principio no funcionó, pero luego de dos años se impuso como accesorio necesario del guardarropa invernal de las mujeres. En 1960 nace Ricky, quien una vez finalizados sus estudios universitarios, pasa a dirigir la empresa familiar en plena expansión. Es su aparición, en 1985, la que hace cambiar el canal de distribución, ya que no existe una fábrica con venta al público. Al establecer contacto directo con la gente comienza el progreso. En 1992 se inaugura el primer local exclusivo en el shopping Paseo Alcorta, y luego de cuatro años en el Palace Garden Shopping Center de Rosario. La expansión continúa en Mar del Plata, Mendoza, Tucumán y Paraguay, desarrollando no sólo colecciones de calzado femenino y masculino, sino de carteras, cinturones y una línea completa de cuero y pieles. Todas ellas son realizadas artesanalmente, con materiales exclusivos importados en casi su totalidad de Italia. Así es como la marca familiar comienza a ser masiva. Movimiento, renovación e intercambio parecen definir su perfil. Lo que sale como transgresor de su empresa, mañana será un básico. Por eso, cuando Sarkany elige un modelo, la consigna es no pasar por inadvertido. La clave de su éxito ha sido el talento, un estilo propio y mucho, mucho trabajo. El pasado 27 de marzo Sarkany presentó en el Aca Fashion, realizado en Acapulco, su nueva colección de zapatos, ropa y accesorios para el verano 2004 con varios megadesfiles. Está dándose a conocer en el nivel mundial. Abrirá sucursales en Paraguay, Argentina, Bolivia, Costa Rica, España, Chile, Colombia, Miami y en México.
Un verdadero artista
Ricky no se considera sólo un empresario, sino también un artista. Para él la clave es encontrar un equilibrio entre lo creado y su posible rentabilidad. Confiesa que en su carrera siempre fue importante la velocidad: elaborar las tendencias de último momento.
En Hungría inician la tradición
La tradición de fabricar zapatos se remonta hacia 1890 en Budapest, Hungría, con Arpad Sarkany, quien, de profesión escultor, decide volcar su arte en el diseño y fabricación de calzado. Así es como las siguientes generaciones heredan el oficio.





