Todo listo para el enlace Fox-Rodríguez
Todo está listo para la gran boda: el vestido color perla, el lazo, al parecer es de oro y plata, el banquete y, por supuesto, los enamorados novios. Sin embargo, hasta la tarde de ayer, ni los padres, ni los amigos de Paulina Rodríguez Dávila habían tenido contacto con la futura esposa de Vicente Fox de la Concha, y es que desde su llegada a México todo se ha mantenido en total discreción. Cerca de las 17:00 horas y provenientes de León, los padres de Paulina, Jaime Rodríguez Taboada y María del Refugio Dávila, llegaron el viernes a un hotel de Polanco donde se hospedarán por dos días. A su arribo, el padre de la novia no sabía dónde se encontraba su hija, sólo estaba enterado que la acompañaba Lilián de la Concha, madre de "Vicentillo", y que ultimaban algunos detalles de la boda. Rodríguez Taboada desconocía los planes de Paulina y si podrían pasar la última noche de soltera de la joven en familia. "Probablemente vayamos a cenar, no lo sé", dijo vía telefónica desde su habitación, y agregó que tampoco sabía si la "Pigüi" dormiría en el hotel con sus hermanos Jaime y Mónica. "Pigüi", como cariñosamente la llaman, ha estado acompañada por su amiga Natalia Chico, quien viajó con ella desde León y será una de sus testigos en la ceremonia civil. El día de ayer muy temprano, Paulina fue trasladada en una camioneta a una clínica de belleza en Polanco en donde le dieron un masaje corporal, una limpieza facial, y le hicieron pedicure y manicure. Sin embargo, la novia de "Vicentillo" aún no sabe cómo se va a peinar esta tarde, está indecisa entre recogerse el cabello, o si lo llevará en una media cola. Lo que sí ha asegurado es que su maquillaje será discreto y en tonos claros. Por la tarde del viernes, Paulina comió con su novio Vicente Fox de la Concha y más tarde se reunió con su futura suegra, Lilián de la Concha. Los novios partirán de luna de miel a la playa de Tamarindos, en donde estarán tan sólo unos días, pues Paulina tiene que regresar a clases. Natalia Chico ?Les deseo lo mejor en este nuevo ciclo en su vida para los dos?. Maru González "Que sean muy felices, que sea todo muy especial y que se base mucho en la confianza". Paulina Marín La historia del romance Mucho se ha comentado sobre la eminente boda de Vicente Fox de la Concha y Paulina Rodríguez Dávila; sin embargo, es muy poco lo que se conoce sobre su noviazgo. A pesar de la discreción con la que los novios han llevado su relación, hoy su historia es de gran interés para la sociedad mexicana. Vicente, de 20 años, y Paulina, de 19, se conocieron hace casi cuatro años a través de unos amigos en común, mientras ella estudiaba en el Instituto Lux y él asistía a la Anáhuac. Cuando el padre de "Vicentillo", Vicente Fox Quesada, fue electo presidente de México, el joven cambió su residencia al Distrito Federal, no obstante la relación continuó y los fines de semana se veían en León, o bien en el rancho de San Cristóbal, propiedad de la familia Fox. Tiempo después la pareja se distanció debido a que Paulina viajó con su amiga Natalia Chico a Brighton, Inglaterra, donde estudió un año. Esta separación los unió más, por lo que a su regreso, Vicente decidió proponerle matrimonio. Después de tres años y medios de noviazgo, el hijo del presidente de México le entregó el anillo de compromiso a su novia, esto ocurrió en julio. Paulina viajó a la ciudad de México acompañada de su familia, y juntos asistieron a Los Pinos, donde Vicente Fox ofreció una comida para pedir formalmente la mano.
Cereal con leche
Después de su llegada a México, el jueves por la noche, Paulina sólo tuvo tiempo para ultimar detalles de su enlace, como recoger su vestido de novia, y finalmente merendar cereal con leche en casa de sus amigas.
Los deseos de sus amigas
"Es la ocasión más importante de sus vidas y Paulina sabe que cuenta con todo mi apoyo. Fue un noviazgo muy bonito y su matrimonio lo será más".





