La amistad es el vino de la vida: Hernán Lara Zavala
Considerado uno de los narradores más desatacados de su generación, entre sus publicaciones aparecen los libros de cuentos De Zitilchén (1981) y El mismo cielo (1987), la novela Charras (1990), todos publicados por Joaquín Mortiz, y la colección de ensayos Contra el ángel , (Vuelta 1991.) Colaborador de las revistas Letras Libres y Viceversa , entre otros medios de prestigio, Hernán Lara Zavala (1946), fue durante varios años director de Literatura de la UNAM, y actualmente ocupa el cargo de gerente editorial del Fondo de Cultura Económica. Coordinador del libro Guía del buen bebedor (Gatuperio Editores), en el que escribe el prólogo y un artículo sobre el Whisky de Malta, para Lara Zavala "El propósito de este libro no es de ninguna manera fomentar la adicción al alcohol, sino ofrecer cierto tipo de información que nos permita paladearlo, conocerlo, apreciarlo y disfrutarlo dentro de los límites que cada cual se imponga", comenta en entrevista para EL UNIVERSAL. Con anécdotas vividas a través de las plumas de David Martín del Campo, Rafael Ramírez Heredia, Francisco Rebolledo, Ignacio Solares, Sergio Vela, Claudia Hernández del Valle- Arizpe, Ernesto de la Peña, Sealtiel Alatriste, Paco Ignacio Taibo I , Vicente Quirarte, Juan García Ponce, Ulises Torrentera, Horacio Costa, Armando Jiménez, Hector Aguilar Camín, Gonzalo Celorio, Mónica Lavín, Gerardo Denis, Carlos Montemayor, y Hernán Lara Zavala, 20 destacados escritores nos dicen todo lo que hay que saber sobre 20 bebidas alcohólicas: del pulque a la champaña, del tequila al ginebra, pasando por el ron, el vodka o el whisky. "La intención de la Guía del buen bebedor es compartir los pequeños secretos de las diversas bebidas, descubrir la magia de los sabores, discutir el balance de su composición, la complejidad de su carácter, la pertinencia del momento en que debe beberse, la importancia del ritual y su efecto final sobre el paladar, el corazón y la mente", agrega Lara Zavala. ¿Te parece que existe una correlación entre beber y escribir? William Faulkner decía que para escribir sólo necesitaba papel, tabaco, comida y un poco de whisky. Cuando le preguntaron si tenía que ser bourbon (que por supuesto era lo que más le gustaba) respondió: "No soy tan melindroso, entre el escocés y nada, me quedo con el escocés". "Mi mojito en la Bodeguita y mi daiquirí en el Floritita", dicen que solía decir Hemingway, que obviamente gustaba del ron cubano, aunque se sabe que él no tomaba mientras escribía, sino como premio una vez cumplida la faena literaria que se imponía diariamente. En esta época de puritanismos, cuidados excesivos de la salud y actitudes políticamente correctas, es importante revivir el goce por la vida. Una buena bebida disfrutada con todas la de la ley y tomada con moderación contribuye sin duda a hacer nuestra vida más llevadera. Vicente Quirarte comenta en su texto que el martini se halla presente en la mayor parte de los grandes escritores de la generación perdida: Ernest Hemingway y Francis Scott Fitzgerald lo hacen protagonista de numerosas escenas. Humphrey Bogart lo vuelve parte de su atuendo emblemático, tan imprescindible como su cigarro, su smoking blanco o su gabardina. Sueles comentar que la amistad es el vino de la vida, ¿por qué? Beber es un acto fundamentalmente social y amoroso que debe compartirse con la pareja, los amigos y con quienes apreciamos. El alcohol comunica, desinhibe, relaja, exalta los afectos y estimula la imaginación, pero hay que beberlo siempre con medida y con respeto, pues efectivamente puede causar una adicción irreversible y entonces su consumo se convierte en un lastre y una enfermedad. El novelista inglés Henry Moore afirmaba que lo que más le gustaba de la vida era "romancear" con una mujer alrededor de un trago escuchando buena música. Lo cierto es que disfrutar de un buen licor, resulta, como afirmara Carlos Delgado "fuente permanente de inspiración, un bálsamo seguro contra el dolor, un vínculo para la amistad y un camino ligero para el amor". Y de la "mística del martini" ¿qué opinas? Es curioso... Cada bebedor de martini posee un dogma de fe frente a su propia receta, que está dispuesto a defenderla aún sobre su cadáver, y si no, que lo nieguen Luis Buñuel, Álvaro Mutis, Juan García Ponce, Salvador Elizondo, Gonzalo Celorio, Sealtiel Alatriste o Vicente Quirarte. ¿Cuáles son tus proyectos actuales? Estoy terminando una novela que lleva como título provisional Península . Es una novela histórica sobre la guerra de castas del Siglo XIX en Yucatán. Continúo trabajando en mis cuentos y ensayos que son los géneros cotidianos a los que recurro. Mi cargo como en el FCE me ha permitido formar parte de una editorial que ha sido trascendental. Con 67 años de existencia, resulta sin duda, la editorial que ha apoyado a la mayor parte de los escritores mexicanos importantes de diversas áreas; entre otras, economía, derecho, historia, narrativa, sociología. En el Fondo de Cultura Económica se publican alrededor de 600 libros al año, y por supuesto que se trata de un trabajo muy demandante. En lo particular me interesa recuperar a aquellos escritores que quedaron un tanto relegados de las colecciones del FCE. ¿Cuáles han sido los criterios editoriales del Fondo de Cultura Económica? Se ha caracterizado por ser una editorial canónica, baste decir que ha publicado a Rulfo, Arreola, Agustín Yáñez, Carlos Fuentes, Octavio Paz, Martín Luis Guzmán, Carlos Pellicer..., su función ha sido la de preservar la buena escritura, a pesar de la falta de lectura en nuestro país. Sin embargo, nuestro criterio no es atender exclusivamente a las leyes del mercado, sino apoyar la cultura mexicana y latinoamericana, así como darles a los lectores de habla española lo mejor de la literatura universal. ¿Cuál es tu posición frente a las reformas fiscales? Como editor debo someterme a las reglas de una empresa gubernamental, y atender a sus exigencias; sin embargo, me pregunto ¿Qué importa más en un país como el nuestro: cobrar un impuesto por la venta de libros, (considerando que México es un país en el que se lee poco) o que los escritores paguemos impuestos?. Y llego a la conclusión de que los escritores sí debemos pagar impuestos. Es una manera de cumplir con las obligaciones ciudadanas. Quizá los traductores deberían estar exentos, la traducción en México es mal pagada. ¿A qué atribuyes la gran venta de libros de ayuda personal? A una enorme falta de cultura. Siempre he sostenido que la cultura empieza en casa, un niño que ve que sus padres invierten tiempo y dinero en leer, es un niño que crecerá sintiendo respeto por los libros. Los libros de superación personal son sumamente simplistas, parecen haberse escrito en un solo día. Tendríamos que leer libros más complejos; los mejores libros son los que nos ayudan a conocer nuestro mundo, a relacionarnos con él. El libro es también evasión, pero ciertamente se trata de una evasión positiva que nos permite soñar en un mundo irreal que alimenta nuestra alma. En mi caso leo y releo a Marcel Proust, James Joyce, Charles Dickens. En la lectura deben cuidarse tres cosas: escoger bien los libros, leerlos bien, y cuidarse de aquellos libros que corrompen el corazón. Paul Valéry solía decir que el escritor es un ingeniero del alma humana... y yo disfruto enormemente de ese tipo de ingeniería. ¿A la isla desierta qué libro te llevas? Me llevo las obras de Shakespeare, y si me dejan... El Quijote. ¿Vas solo o acompañado? ¡Acompañado toda la vida!... no concibo tomar una copa de vino solo. ¿Cómo concibes el acto de escribir? Ante todo como un acto de crecimiento personal y de riesgo, en la medida en que vamos conociéndonos mientras escribimos, y es también una manera de trascender a lo inmediato para reflejar nuestros anhelos, fantasías, ambiciones. Leo y escribo para tener una vida más intensa, muchas veces digo que quiero vivir como se vive en la literatura. ¿Y lo has logrado? ¡Lo he logrado!, aunque con ciertos descalabros. Cuando vivimos como en la literatura te arriesgas más, disfrutas más, pero también sufres más, te desengañas, te enfrentas al amor y al desamor. Me gustan los personajes intensos, que se atreven a ser libres, capaces de alejarse de los prejuicios, de la rutina. Cuando escribí El mismo cielo , mi primera intensión fue exponer mi libertad de sentir y de vivir. Cuando escribí Después del amor y otros cuentos , quise reflejar que es lo que ocurre en un ser humano cuando termina una relación amorosa, y la pregunta fundamental que me hice fue: ¿Dónde se va todo el amor que vivimos cuando se rompe el amor? ¿Y cuál fue la respuesta? Llegue a la conclusión de que ese amor no se pierde: nos convertimos en ese amor. Si fue positivo nos hace mejores personas, alejados de venganzas, amarguras o resentimientos, y dispuestos a volver a amar. A pesar de todos los males y todas las desgracias, siempre buscamos querer y ser queridos. Hay pasiones que pueden seducirnos y arrebatarnos, pero la vida es un continuo riesgo, vivir es exponerse, y en mi caso me interesa vivir al filo de la navaja... justamente como se vive en la literatura. ¿Que te es fundamental Hernán? Ante todo la libertad, así como el respeto a la inteligencia, a la tolerancia, al amor y a la amistad, - en la que creo profundamente-... ¡Nada mejor que un amigo con el que se puede pensar en voz alta.! Cristinastadelmannmx@yahoo.com





