Dan el último adiós a la princesa Margarita
WINDSOR. La reina madre Isabel, de 101 años de edad y de muy frágil salud, asistió ayer viernes a los funerales de su hija Margarita, celebrados en la intimidad familiar en el castillo de Windsor (oeste de Londres). La ceremonia, que tuvo lugar en la capilla de San Jorge en el palacio real, fue presidida por el obispo de Canterbury, líder de la Iglesia anglicana en Inglaterra, y estuvo lejos de las cámaras de televisión y la prensa. La monarca de Inglaterra, Isabel II, vestida de luto, llegó en automóvil al castillo unos minutos antes del inicio de los funerales, hacia las 15H00 locales (igual GMT) y recorrió a pie los últimos metros en compañía de su marido, el príncipe Felipe. En cambio, el vehículo en el que llegó la reina madre entró directamente al interior del castillo, sin que los periodistas pudieran observarla. Pese a una salud muy preocupante, la reina madre quiso presenciar los funerales de su hija menor, quien falleció a los 71 años víctima de apoplejía cardíaca, y para ello tuvo que realizar un arduo viaje en helicóptero, el jueves. Sin embargo, no ha aparecido en público desde hace tres meses, oficialmente a raíz de un resfrío persistente, además de que se supo que el miércoles sufrió una caída, finalmente sin gravedad, en el salón de la residencia real de Sandrigham (este de Inglaterra). Cabe mencionar que la incertidumbre sobre su presencia se mantuvo hasta último momento, lo que demuestra que su estado de salud es delicado. Para mayor tristeza de la centenaria reina, los funerales de su hija coincidieron exactamente con el cincuentenario del entierro de su esposo, el rey Jorge VI, en la misma capilla de San Jorge del castillo de Windsor, el 15 de febrero de 1952. En primera fila estaban el ex marido de la princesa Margarita, Lord Snowdon, del que divorció en 1978, y sus dos hijos. El príncipe Carlos, acompañado por sus hijos Guillermo y Enrique, quien acortó una visita en Irlanda para presenciar las exequias. Por su parte, la princesa Ana -hija de la reina Isabel II- debió abandonar los juegos olímpicos de invierno en Salt Lake, Estados Unidos, para participar del funeral de la princesa y amiga íntima También estaba presente en la iglesia Roddy Llewellyn, un paisajista del que se enamoró la princesa, asestando un golpe fatal a su relación con Lord Snowdon, pese a la reprobación de su familia. El mayordomo favorito de Margarita fue otro de los invitados. Enferma desde hace varios años, Margarita dejó instrucciones precisas sobre la organización de sus funerales. Después de la ceremonia, el cuerpo de la princesa fue llevado al crematorio de Slough, cerca de Windsor, para ser incinerado, conforme a sus últimas voluntades, lo que rompe con la tradición de la familia real. Sus cenizas serán depositadas después en la cripta real de la capilla de San Jorge. El féretro de la princesa Margarita, envuelto con la bandera real británica, fue trasladado el jueves a la capilla ardiente del Castillo de Windsor desde el palacio de St. James, en pleno centro de Londres. En un informe secreto que la princesa misma habría redactado, Margarita pidió que la ceremonia fuera "privada y sin mucha pompa". Los curiosos se mostraron en parte decepcionados por el hecho de que nada en los alrededores del lugar indicara que esta tarde se celebrará allí la ceremonia fúnebre en la capilla de St. George. "Hace cincuenta años estuve aquí de pequeña, cuando murió el rey Jorge VI, y me acuerdo de que el suelo estaba cubierto de flores", comentó Rosemary Grimmet. "Esperaba algo parecido y estoy un poco desilusionada". En toda Gran Bretaña, las banderas ondean a media asta en los edificios públicos y las residencias reales desde el sábado, cuando murió la única hermana de la reina En él, se concentra en el lado trágico de su vida. Así, señala que Margarita tenía mucho dinero y grandes privilegios, pero sufrió mucho en el amor, en referencia a su desgraciada relación con el oficial de la aviación Peter Townsend. Margarita siempre fue consciente "de que el amor y el deber hablan dos lenguajes diferentes". Ahora una madre - la reina madre de 101 años - debe llevar a su hija a la tumba, y la reina Isabel II estará junto a la tumba de su hermana menor, escribió Motion. Un portavoz del Palacio de Buckingham calificó el poema de "muy conmovedor". Como poeta de la corte, Motion tiene la función de reflejar en poesía los principales acontecimientos nacionales. El rey Eduardo IV fue el primer monarca enterrado en esta capilla, en 1484. El último fue Jorge VI, padre de Margarita y de la reina Isabel II, hace exactamente 50 años, en 1952. Están también en esta capilla las tumbas de Carlos I, ejecutado en 1649 tras la guerra civil inglesa, y de Enrique VIII, fallecido en 1547 y enterrado junto a su tercera esposa, Jane Seymour. Muchas otras personas, reinas, príncipes y otros miembros de la familia real, así como nobles y altos funcionarios, están enterrados en la capilla. Después de los funerales, el cuerpo de Margarita será incinerado y sus cenizas serán depositadas en la cripta real, donde yacen los reyes Jorge II, Jorge IV y Guillermo IV. El castillo de Windsor es una de las tres residencias oficiales de la reina Isabel II, y pertenece a la monarquía inglesa desde hace más de 900 años. La construcción de la capilla de San Jorge empezó en 1475, bajo el reino de Eduardo IV, y terminó en 1528, bajo el de Enrique VIII. La capilla es una "particularidad real", es decir que no está sometida a la autoridad de un obispo sino directamente a la del monarca. Es utilizada esencialmente como lugar de culto para la reina y su familia cuando residen en el castillo, pero en ella tuvo lugar también la ceremonia de boda de príncipe Eduardo, el hijo menor de la reina, con Sophie Rhys-Jones, en 1999. Más de medio millón de personas visitan anualmente esta capilla. (AFP, DPA y ANSA )
Exequias reales
Cerca de 450 personas, entre ellas 30 miembros de la familia real, asistieron a los funerales de la "princesa rebelde".
Sus últimas voluntades
La música (el Lago de los cisnes, de Chaikovski, La Toccata y La Fuga de Bach interpretadas por un órgano) fue seleccionada por la propia Margarita y su hija lady Sarah Chatto.
El ambiente entre el pueblo
Fuera del castillo, cientos de admiradores y curiosos se reunieron en señal de respeto por la muerte de la hermana de la reina.
Entre el amor y el deber
Bajo el título de La hermana menor , el poeta de la corte de la reina Isabel II de Inglaterra, Andrew Motion, difundió un poema sobre la fallecida princesa Margarita.
La capilla de San Jorge, tumba de reyes
Situada en el recinto del castillo de Windsor, la capilla de San Jorge, edifico de estilo gótico en el que tendrán lugar este viernes los funerales de la princesa Margarita, contiene las tumbas de 10 reyes de Inglaterra.





