Juguetes de tradición, dan vida a la imaginación de los niños
EEn diciembre, los niños juegan sobre manera, pero lejos de hacerlo con juguetes que motiven su creatividad y su desarrollo cognoscitivo, lo hacen con juguetes electrónicos, algunos muy sofisticados que diluyen la imaginación y los convierten en meros espectadores. De ahí la importancia de revalorar el juguete tradicional mexicano. Para hablar de juguetes hay que referirse primeramente al juego, actividad que realizan desde siempre todos los niños del mundo. El juego sirve a propósitos educativos y tiene gran importancia en el desarrollo de las capacidades creadoras de los niños. Además se consideran un medio eficaz para el conocimiento de la realidad tanto del niño de campo, de pueblo y de ciudad. En sus juegos, el niño refleja la vida que le rodea, adquiere y precisa conocimientos. A través del juego se entrena en el desarrollo de actividades futuras, es el modo de aprender con que la naturaleza ha dotado en esta primera fase de la vida a todo ser que ha de crecer. Si nos remontamos a la historia de nuestro país veremos que hay ciertos elementos que permiten presuponer la existencia de juguetes en la época precolombina. Desafortunadamente los materiales con los que fueron hechos (frutos, madera y otros productos vegetales) no permitieron su conservación. Durante la época colonial hubo juguetes europeos importados y otros de manufactura nacional, en especial los asociados a diversas celebraciones y festividades tradicionales. A través del tiempo, tanto el arte popular como las artesanías sufrieron modificaciones. La inspiración, creatividad y habilidad manual de los mexicanos fueron cambiando y adoptando elementos ajenos hasta hacerlos propios y acordes a su gusto y sensibilidad. En México existen tres diferentes tipos de juguetes que son: a) Los populares tradicionales, elaborados por artesanos de diferentes regiones del país. b) Los educativos, utilizados para que el niño aprenda a desarrollar sus capacidades psicomotrices. c) Los comerciales, de producción masiva que se venden en diversos establecimientos, promovidos por fuertes campañas publicitarias a través de los medios de comunicación y que fomentan el consumismo. El juguete mexicano tradicional se hace con materiales sencillos que se encuentran al alcance de la persona que los elabora, ya sea un artesano especializado, un padre de familia o el niño mismo. Estos materiales pueden ser: barro, trapo, cartón, papel, fibras vegetales, madera, laca, plomo, cera, pepita, chicle, azúcar, hojalata, alambre, etcétera. Con ellos se construyen juguetes llenos de ingenio y a los que darán vida a la imaginación y creatividad de los niños. Entre los juguetes populares se podría incluir a la artesanía en miniatura, canicas, baleros, trompos, yoyos, perinolas, maracas, sonajas de cascabel, pajaritos de madera, maromeros, rehiletes, tamboril, guitarras, tablitas o cuchicuchi y resorteras. También hay muñecas de trapo, caballitos y muñecas de cartón, soldaditos de plomo, espanta-suegras, bolitas tronadoras, panderos, maracas y muchos otros, son el reflejo de la variedad y riqueza del juguete tradicional popular, que ante la asechanza de los valores extranjeros corren el riesgo de perderse en el tiempo. En Jalisco los juguetes más representativos para la niñas son: las muñequitas de trapo, los trastecitos de barro, los mueblecitos de madera, la reata y la matatena. Para los niños: los papalotes, las canicas, el trompo, la resortera, la honda, los caballitos y troquitas de madera y hojalata, y los zumbadores. Se puede señalar dentro de la juguetería artesanal de Jalisco las figuritas de chicle de Talpa, las mulitas de Santa Ana Acatlán, las palomitas de cascarón de huevo de Guadalajara, las familias de animales de vidrio soplado de Tlaquepaque, los monitos de madera y hueso de Teocaltiche. Otros estados de la República mexicana que se dedican a la elaboración de juguetes son: Michoacán (Morelia, Quiroga, Paracho y Janitzio), estado de México (Toluca y San Lucas), Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo (Cancún), Guanajuato y Distrito Federal. La elaboración de los juguetes es un negocio de familia, se pasa de generación en generación. A pesar de que pudiera pensarse que estos juguetes están pasados de moda y nadie los compra, es todo lo contrario, ya que según los vendedores del Mercado de Artesanías de La Ciudadela éstos tienen mucho éxito entre los turistas y también entre los que no lo son y admiran el trabajo realizado por artesanos mexicanos, y no es de extrañarnos ya que cada pieza es una verdadera obra de arte. En provincia el Niño Dios y en el Distrito Federal Santa Claus son los encargados de traer los juguetes a los niños el 24 de diciembre en la madrugada y para ellos tenemos una lista de juguetes que les puede ser de utilidad. DIVERSIÓN Y BUEN PRECIO Baleros chicos desde 4 pesos Balero grande, 150 pesos Pirinola toma todo, 5 pesos Carritos de madera, 28, 35 y 50 pesos Carrito de madera grande, 350 pesos Violín, 300 pesos Burrito de planchar, 80 pesos Matracas grandes de 50 y 80 pesos Negritas de trapo desde 50 pesos Caballito de madera para mecer, 425 pesos Pescanovio, 2 pesos Muñequitos de madera, 25 y 45 pesos Marionetas, 15 y 22 pesos Guiñol, 30 pesos Arco y flecha 10 pesos Artículos a la venta en los locales 138, 71 y 114 del Mercado de Artesanías de la Ciudadela





