Recuerda Casa de Coahuila a Francisco L. Urquizo

. (Foto: EL UNIVERSAL )
Con el objetivo de celebrar el trigesimosegundo aniversario luctuoso del general Francisco L. Urquizo, la Fundación Casa de Coahuila, AC, a través de su presidente Óscar Pimentel Alvarado, organizó una excelente velada en la que destacaron diversas ponencias centradas en la labor de tan extraordinario mexicano. Fue en las instalaciones de la fundación coahuilense, donde numeroso grupo de invitados especiales, amigos y paisanos se dio cita para conocer más a fondo la vida y obra del general Urquizo. Esa noche, el presidium de honor estuvo integrado por el licenciado Gaspar Rivera Barrios, vicepresidente de EL UNIVERSAL, en representación del licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, Presidente y Director General de esta casa editorial; doctor Álvaro Matute, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM; maestra Marcela Palma, representante de la Coordinación de Letras Hispánicas de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; maestro Jesús González Schmall, presidente de la Asociación Cívica General de División "Francisco L. Urquizo"; capitán de navío Jaime Martínez López, doctor Pablo Serrano y licenciado Juan Manuel Urquizo. Justo en punto de la hora estipulada, el anfitrión de la celebración y presidente de la fundación, dio la cordial bienvenida a todos los asistentes y subrayó que "hemos considerado indispensable reconocer esta tarde los servicios prestados a la patria por el general de división Francisco L. Urquizo, que en sus libros, acciones militares, civiles, en la administración pública y en la milicia forman parte de lo que hemos llamado el `manantial de la Revolución`, que brota en Coahuila y cuyo caudal es todavía legado de propuestas realizables para el bien de nuestra nación." De igual manera, la maestra Marcela Palma, durante su intervención comentó puntos muy importantes sobre los trabajos literarios de Urquizo y destacó que "en la obra de Francisco transita la gente del pueblo, su cotidianidad marchita y quizá irredenta, comida, costumbres y el hablar son vestidos de manera natural. Sus personajes son los hombres y mujeres que participan en la lucha armada, pero considero que el personaje fundamental de Tropa vieja es el lenguaje de fuego y metralla, de `jijos y pendejos`, pasa a evocaciones casi bucólicas, donde el rojo de un ocaso se funde con el recuerdo vibrante de una bala que atraviesa el firmamento. Urquizo es, ante todo, fuerza de la palabra, hechos revolucionarios convertidos en metáforas mágicas que lucen su mejor atuendo en las páginas de uno de nuestros grandes momentos épicos literarios: la novela de la Revolución Mexicana." Asimismo, en este panel de expositores participaron Álvaro Matute y Jesús González Schmall, quienes muy a su manera hicieron una semblanza de tan destacado coahuilense que, como mencionó Schmall "fue soldado, cronista, novelista, pensador que desentraña el extraordinario movimiento nacionalista y justiciero de lo que con presión se conoce como la `Revolución Mexicana`. También fue uno de sus más sobresalientes precursores, impulsores y protagonistas, no sólo en las líneas de combate, en la defensa de los derechos de los desposeídos contra los embates de la dictadura porfirista primero, sino como ocurrió después, en la defensa de los gobiernos democráticos, legítimos de Madero y Carranza, frente al artero ataque de los traidores y conspiradores coludidos en la embajada estadounidense que les garantizó el triunfo pírrico, que desde luego no resistieron en la conciencia y acabaron en la negación de sí mismos, asesinando, a mansalva, a los mejores mexicanos de nuestro pasado reciente y luminosos, por su contribución reivindicatoria." Momentos más tarde, se escucharon las trompetas y tambores de la banda militar que recordaron con Tres de Diana al general Francisco L. Urquizo y así concluyó la velada. Entre algunos de los asistentes se encontraban don Mario Ortiz Rodríguez, José de las Fuentes, Lourdes y Larissa Pimentel; general José Enrique Ortega, Rodolfo y Elba Debernardi; Luis Carballo, Rafael Ibarra, Cecilia y Francisco Menéndez; Lilia Groves, Lilia Rosa del Mazo y Luis Anciola, entre muchos más.





