Nueva Jerusalén llega a pacto de civilidad

CASO. Una docena de personas en calidad de indiciadas se presentaron a declarar por el caso de la destrucción de ocho aulas de una escuela el 6 de julio. (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )
NUEVA JERUSALÉN. Este miércoles, por lo menos una docena de personas que están en calidad de indiciadas se presentaron a declarar por el caso de la destrucción y quema intencional de ocho aulas de la escuela Vicente Guerrero, ubicada en la comunidad de la Nueva Jerusalén en el municipio de Turicato, Michoacán.
Se anunció que los grupos antagónicos que se disputan el control social y religioso de esta comunidad sostuvieron una reunión con el secretario de Gobierno, Jesús Reyna García, en la que se dio a conocer que ambos bandos acordaron un pacto de respeto mutuo.
No obstante, pobladores de la comunidad continúan denunciando acosos y amenazas sufridas a manos del grupo que dirige el “obispo” Martín de Tours, quien dio hasta el 15 de agosto para que sus detractores abandonen el pueblo.
De acuerdo con la Procuraduría General de Justicia en el estado, un grupo de padres de familia afectados por el incendio y la destrucción de las aulas interpusieron una demanda penal en contra de quien o quienes resulten responsables.
Ante esta situación, se han comenzado a recaudar pruebas, tanto de testigos presenciales como de los afectados e involucrados en los hechos para deslindar responsabilidades judiciales.
El pasado 6 de julio un grupo de aproximadamente 30 personas quemó y destruyó las aulas de preescolar, primaria y telesecundaria de la escuela Vicente Guerrero de esta comunidad religiosa, que se encuentra dividida por creencias y dogmas de dos líderes que se disputan el poder.
En las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), el titular de la dependencia, Plácido Torres Pineda, señaló en conferencia que un primer peritaje arrojó que los daños causados se estiman en más de tres millones de pesos.
Por su parte, la Secretaría de Educación en el estado ha indicado que los más de 200 niños que cursaron el pasado ciclo escolar en dicha escuela no sufrirán afectación alguna en la entrega de su documentación y calificaciones conforme a derecho.
La sección 18 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), ha comprometido a los ocho maestros que daban clases en este plantel a continuar impartiendo enseñanza, pese a las amenazas y persecuciones.





