Comando decapita a 6 agentes en Durango
Las cabezas de cinco agentes estatales de investigación y un ministerial, levantados el pasado lunes, aparecieron ayer frente a la iglesia de Cuencamé, Durango.
Un comando que se desplazaba en una docena de camionetas se llevó a las víctimas, destacamentadas en la comunidad de Las Nieves, perteneciente al municipio de Ocampo, ubicado a 250 kilómetros de Cuencamé, según testimonios de vecinos.
La mañana de ayer, personal de limpieza de Cuencamé se impactó al descubrir el contenido de unas bolsas de plástico, de las que escurría sangre, y dio aviso a la policía. Las cabezas corresponden a los agentes estatales Herculano Cázares, Gilberto Calderón Osorio, Walter Eduardo Valles Reyes, Óscar Agüero Chávez y José Luis Huerta Vargas y al ministerio público José Manuel Murillo Rosales.
Versiones extraoficiales señalan que la masacre es una venganza, luego de que el martes fuerzas estatales y militares se enfrentaron a un comando en la comunidad de Ramón Corona, con saldo de 10 presuntos sicarios muertos y 10 liberados.
El gobernador de Durango, Ismael Hernández, dijo que la violencia es la respuesta de los grupos ligados con el narcotráfico ante los operativos conjuntos de los tres niveles de gobierno. Consideró que los narcos se han ensañado con policías municipales y estatales, que sólo son coadyuvantes de las policías federales y el Ejército.
Lanzan cuerpos sin cabeza
En Sonora, la delincuencia organizada cobró cuatro víctimas: dos en Nogales y desde una avioneta arrojaron dos cadáveres sin cabeza a un predio del municipio de Huatabampo.
La Policía Estatal Investigadora señaló que las víctimas son los hermanos Adolfo y Jesús Alberto Félix Ramírez, originarios de Culiacán, Sinaloa.
Desmembrados
Dos cuerpos descuartizados en tres bolsas de plástico negras aparecieron en el monumento a Las Banderas, ubicado en la avenida Lázaro Cárdenas de Chilpancingo, Guerrero.
La Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPPC) dijo que el hallazgo ocurrió a las 5:12 horas de ayer. A un costado de las bolsas había una cartulina advirtiendo que lo mismo le pasaría a secuestradores, firmada por El jefe de jefes.
Sujetos equipados con armas largas asesinaron a cuatro hombres que se encontraban en una taquería y clamatería de Tijuana, Baja California.
En esa ciudad sumaron nueve ejecutados en las últimas 24 horas. El procurador de Justicia de Baja California, Rommel Moreno, consideró que la ola de asesinatos se debe a una pugna por controlar el territorio entre bandas comandadas por Teodoro García Simental, El Teo, y los hermanos Arellano Félix.
En las últimas 12 horas mataron a 11 personas en Ciudad Juárez, Chihuahua; en Yurécuaro, Michoacán, hallaron a un policía municipal asesinado. Jalisco y Sinaloa reportaron dos crímenes. (Con información de Mónica Hernández, Marcelo Beyliss, Javier Cabrera, Rafael Rivera, Julieta Martínez y Luis Cano)





