Afloran casas de cambio ambulantes
EL CEIBO, Guatemala.— Apenas empezaron a llegar las unidades de transporte de pasajeros, también arribaron a este cruce fronterizo los “cambistas” para el intercambio de quetzales guatemaltecos, lempiras hondureñas, pesos mexicanos y dólares americanos, sobre todo.
Roberto Coyoch, uno de los 10 jóvenes que realizan las labores de casas de cambio ambulantes, dejó atrás sus tareas agrícolas y ahora se dedica a esta actividad “financiera”.
Bajo el sol y en el camino, el joven aborda y ofrece quetzales a los mexicanos que ingresan a este país a comprar ropa, principalmente, a una zona de mercadería localizada en este punto fronterizo.
“Cambio, cambio”, es el grito de batalla que lanzan las personas que con fajas de billetes en mano ofrecen convertir el dinero que llevan al equivalente del país al que se dirigen.
Los hondureños, la mayoría de inmigrantes indocumentados que pasan por este lugar, entregan sus lempiras a cambio de pesos mexicanos. Una lempira equivale a 0.40 pesos. Por un peso se recibe 0.75 quetzal.
Coyoch dice que esta incipiente actividad apenas le da una utilidad diaria de unos 100 pesos, que le sirve para la comida diaria. Pero tiene la esperanza de que conforme tome auge el cruce fronterizo, de igual manera suban sus ganancias.
Paso a ruinas de Tikal
Por este punto, todavía nadie de México cruza hacia las ruinas mayas de Tikal, Guatemala, señala el jefe de la oficina de Migración guatemalteca, Ernesto Vicente, quien refiere que es posible que esa situación cambie cuando se anuncie la apertura de la carretera.
Enviado de la capital centroamericana, el funcionario explica que fue asignado para evaluar el movimiento migratorio, y es posible que hasta enero empiecen a construir las oficinas del puerto fronterizo.
La carretera Tenosique-El Ceibo-Las Flores permitirá continuar con el eje troncal Villahermosa, Tabasco, México-Guatemala, y consolidar la comunicación terrestre de la región sur sureste y Centroamérica.





