Zozobra ante la tempestad
CIUDAD OBREGÓN, Son.— Ana Patricia Corral Rodríguez, de la comunidad de Agiabampo del sureño municipio de Huatabampo, estaba trabajando en una maquiladora de camarón con sus demás compañeras. De pronto, llegaron autoridades de Protección Civil estatal y desalojaron a todo el personal para albergarlo en el Colegio de Bachilleres plantel uno. Así como Ana Patricia, otras 100 personas que se alojaron en las instalaciones de esta preparatoria se desesperaron al no saber de sus familias. Y sin pensarlo ni un momento, y en contra de las recomendaciones de Protección Civil, a las tres de la tarde (hora del Pacífico) los albergados se subieron a los camiones de la empresa, poco antes de que disminuyeran los vientos y las precipitaciones ocasionadas por el huracán Henriette y partieron rumbo a diversas comunidades pertenecientes a los municipios de Nabojoa, Huatabampo y Cajeme, entre otros. En el caso de Cajeme, en los más de 42 albergues disponibles de esta municipalidad, las autoridades facilitaron a niños, mujeres, hombres y personas de la tercera edad, agua potable y alimento durante su estancia en ellos. Durante un recorrido por la Ciudad de Obregón, los fuertes vientos derribaron docenas de anuncios publicitarios, postes de electricidad, cables de todo tipo de servicios como de televisión cerrada e internet, corte de energía eléctrica, cientos de árboles y palmeras, paredes. Aparte se generaron inundaciones en todo el municipio de Cajeme, escenario similar ocurrió en cada una de las demarcaciones del sur Sonora. Sin embargo, hasta el momento no se registran lesionados y ningún fallecimiento en la zona sur del estado, donde originalmente los pronósticos meteorológicos habían alertado que impactaría el ojo del huracán.





