Presumen suicidio en muerte de operador del cártel de Sinaloa
C ULIACÁN, Sin.- Autoridades estatales dieron vista a la Procuraduría General de la República (PGR) de la muerte, el fin de semana pasado, de Gonzalo (a) El Chalo Araujo Payán, uno de los operadores del cártel de Sinaloa, que comanda Joaquín (a) El Chapo Guzmán Loera, prófugo de la justicia. Según hipótesis de las autoridades ministeriales sobre el deceso de Araujo, a partir de las lesiones en rostro y declaraciones de sus familiares, se trató de un suicidio. El subprocurador de Justicia del estado, Alfredo Higuera Bernal, explicó que los datos preliminares de balística establecen que en dos ocasiones esta persona accionó una pistola calibre 10 milímetros, por lo que el cuerpo presentaba una lesión en la parte izquierda del mentón y una herida con entrada en la parte derecha, con salida en la cabeza. Agregó que a las 0:30 de la mañana del sábado pasado, se notificó a un agente del Ministerio Público sobre la muerte de una persona, de 48 años, en el interior de una residencia ubicada en la calle Félix Castro 3038, fraccionamiento Infonavit Humaya. Con ella estaban cuatro miembros de su familia. El funcionario estatal indicó que en la averiguación previa 184/2006, abierta sobre el deceso de El Chalo Araujo, se asientan las declaraciones vertidas por sus familiares, quienes dijeron que desde hace varios días su pariente enfrentaba una fuerte depresión emocional, por lo que lo vigilaban en forma continua. La hipótesis de que se trató de un suicidio tendrá que ser certificada a partir de los dictámenes que emitan los peritos en balística y los médicos forenses. Así, se trabaja en la recopilación de toda la información y datos de campo, para comparar el arma calibre 10 milímetros encontrada en la mano derecha del hombre fallecido, así como los cascajos percutidos y las lesiones en su cara. Higuera Bernal añadió que, por lo que hace a Sinaloa, en el fuero común sólo se encontró en el expediente de El Chalo Araujo un antecedente de detención, con fecha 15 de diciembre del 1990, por el delito de portación ilegal de arma de fuego, caso que fue turnado a la Procuraduría General de la República en esa época. También se tuvo una solicitud de colaboración para su detención por parte de las autoridades judiciales de Nayarit, por el delito de violación, que luego fue dejada sin efecto a petición de las mismas autoridades.





