Abogado ejecutado en NL recibió amenazas
La principal línea de investigación que se sigue en el caso del abogado Carlos Martínez Gracia, ejecutado el miércoles pasado en Monterrey, Nuevo León, es de amenazas telefónicas que recibió el profesionista a su casa y oficina. Estos amagos derivaron del intento del abogado por cobrar, por la vía legal, honorarios por 1.5 millones de dólares a Carlos Esquivel Maldonado, El Capi, presunto narco. "Habíamos estado recibiendo amenazas de muerte a los teléfonos celulares y al teléfono del despacho", dijo el también abogado Víctor Núñez, socio de la víctima. "Sabemos de dónde viene esto, no es necesario buscarle mucho", agregó. El equipo de abogados había ganado una serie de amparos a favor de sus clientes Esquivel Maldonado y José Luis Carrizales, El Tubi, detenidos en un restaurante el 16 de agosto de 2005. Esquivel Maldonado era uno de los principales operadores del cártel de Sinaloa en Monterrey. Y cuando se le detuvo en un restaurante al sur de la ciudad, junto con El Tubi y 20 sicarios al servicio de Joaquín Guzmán Loera El Chapo, tenía en su poder una narconómina. La lista incluía los nombres y los montos que se les pagaba a varios jefes policiacos de la zona metropolitana de Monterrey. La captura de El Capi, El Tubi y los sicarios, entre ellos varios ex policías ministeriales del estado, se atribuyó a una llamada anónima que realizaron Los Zetas, brazo armado del cártel del Golfo, a la Policía de Monterrey. La narconómina fue descalificada por la Procuraduría de Justicia de Nuevo León. Sin embargo, meses después fueron ejecutados dos jefes policiacos incluidos en esa lista. Uno más, Hamlet Castilla, del conurbado municipio de Guadalupe, renunció y desapareció del territorio de Nuevo León. Semanas antes de la captura de El Capi, el periódico Dallas Morning News publicó un reporte de la DEA señalando que en Nuevo León el cártel de Sinaloa tenía comprados a varios jefes de los cuerpos de seguridad. Meses antes, en septiembre del año pasado, tres personas del sexo masculino fueron encontradas asesinadas a balazos como parte de otra venganza de El Tubi.





