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Matan a multihomicida en el penal de Nuevo Laredo

Gastón Monge y Roberto Aguilar/Corresponsales| El Universal
Lunes 21 de noviembre de 2005
Gerardo Reyes tenía sólo seis horas en el Cereso. Estaba acusado de al menos 10 crímenes, entre ellos el de un regidor

NUEVO LAREDO, Tamps.- Detenido hace cuatro días, y seis horas después de ingresar al Centro de Readaptación Social (Cereso) local, Gerardo Reyes Uresti, acusado de al menos 10 ejecuciones, entre ellas la de un regidor y varios policías, fue encontrado muerto, degollado, en el interior del módulo dos del penal.

La Procuraduría de Justicia del estado informó en un comunicado que Reyes Uresti, de 20 años de edad, ingresó al Cereso II a las 23:54 horas del pasado sábado, y su cuerpo fue encontrado a las seis de la mañana del domingo, cuando las autoridades del penal se disponían a realizar el conteo de los internos.

Desde antes de que Reyes Uresti ingresara al penal local tenía un amparo para evitarlo, ya estaba amenazado de muerte. Según las versiones de Claudia, Adriana, Laura y Natalia, hermanas de Gerardo, la tarde del sábado pasado, último día que lo vieron con vida en los separos de la Policía Ministerial, aquél les confesó que por teléfono lo amenazaron con "mocharle" la cabeza, y así fue.

Reyes Uresti, quien se dijo desempleado y con domicilio en la colonia El Campanario de Nuevo Laredo, fue detenido aquí el miércoles, tras matar a balazos al ex convicto Paulo Bernal Arellano, quien se dedicaba a la venta de drogas, en las calles Venezuela y Yucatán de la colonia Palacios.

Según la Procuraduría, Reyes Uresti era señalado como responsable del asesinato del regidor local del PRI, Leopoldo Ramos Ortega, en agosto pasado, y de los comandantes de la policía municipal, Juan Antonio Santos Salazar y Sergio Montes Borjas, así como del agente ministerial Rabindranath Quimbar.

Tras su detención, Reyes Uresti admitió estar bajo las órdenes de un hombre que identificó como Roberto Briseño, quien le pagaba 3 mil dólares por asesinato.

El hallazgo del cadáver decapitado de Reyes Uresti fue dado a conocer por las autoridades del penal, a cargo del director Guillermo Alarcón aun cuatro horas después del hecho, no se había presentado en la prisión, dos horas después y cuando el cuerpo había sido enviado a una funeraria local.

Según el reporte, el presunto homicida de Reyes fue el reo Juan Manuel Castillo, quien lo mató por causas aún no determinadas.

Un comunicado de la Procuraduría de Justicia estatal indicó que la muerte de Reyes Uresti, quien recibió varias puñaladas en el cuello, no entorpecerá las investigaciones para dar con el paradero de Briseño, conocido como El Beto , buscado por las autoridades de Estados Unidos pues reside en Laredo, Texas.

El Beto , quien según autoridades presuntamente ordenaba las ejecuciones, huyó tras el asesinato de Bernal Arellano, un ex convicto por falsificación de cheques del Cereso de Santa Adelaida, Matamoros.



Aseguran que fue amenazado

Claudia Reyes Uresti, hermana del reo asesinado, dijo que la familia se enteró de su muerte cuando acudieron a la visita en el penal a las nueve de la mañana del domingo.

La mujer indicó que la última vez que vieron vivo a su hermano fue a las tres de la tarde del sábado en las instalaciones de la Policía Ministerial, en donde les dijo que había sido golpeado, sin mencionar por quién, para que se declarara culpable de otros delitos.

De acuerdo con el testimonio conjunto de las cuatro hermanas, Gerardo había sido amenazado. "Él nos dijo que le habían pasado una llamada: que le iban a mochar la cabeza. Pero ya está muerto y no puede decir (eso a nadie más)".

A su vez, Carla, esposa del reo asesinado, dijo: "Tenía mucho miedo que lo trajeran para acá, porque sabía que lo iban a matar". La mujer aseguró además que el sábado, a las cinco de la tarde, su marido fue sacado del penal para tomarle unas fotografías cerca de unos vehículos baleados, utilizados por presuntos homicidas para cometer sus delitos.

De acuerdo con la Procuraduría estatal, Reyes Uresti recibía de Briceño dinero y armas para efectuar las ejecuciones previa identificación de las víctimas.

En su declaración ministerial, Reyes Uresti dijo no conocer con cuál organización trabaja Briceño y admitió que sólo había matado al ex convicto Bernal Arellano y a otro hombre identificado como El Colorado , pero negó haber estado involucrado en los asesinatos del regidor priísta, los policías municipales y el agente ministerial.

Sin embargo, Reyes Uresti admitió que para llevar a cabo las ejecuciones contrataba a otras dos personas y, entre contradicciones, dijo que habían participado en al menos 15 asesinatos, aunque luego lo negó.



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