Onésimo Cepeda urge a combatir la violencia
QUERÉTARO, Qro.- México es un país plagado de injusticias y de corrupción, en donde los maleantes hacen de las suyas mientras que los justos reciben la muerte o la cárcel, aseguró el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda Silva. El prelado hizo un llamado a cambiar la situación por la que pasa nuestro país, y convocó a combatir esta situación de inseguridad que se vive en México, pues ya no se puede permitir que los poderosos hagan lo que quieren, dijo. Cepeda Silva estuvo en Querétaro para oficiar una misa en memoria del notario público y ganadero queretano Luis Felipe Ordaz Martínez, asesinado el pasado jueves al salir de su despacho, ubicado en el centro histórico de la ciudad. El obispo de la diócesis mexiquense encabezó la ceremonia religiosa efectuada en las instalaciones del rancho La Monja, propiedad de Luis Felipe Ordaz, adonde acudieron unas 500 personas para despedir al queretano acribillado. Ahí, comentó en su homilía que esta situación que vive México "ya no puede seguir con eso; hay que acabar con la impunidad que hace que los poderosos hagan lo que se les da la gana". Citó como ejemplo de la situación que vive el país precisamente la muerte de Luis Felipe Ordaz, quien era un hombre que buscaba la paz, que conciliaba intereses y que era amigo de todos, "y sin embargo, fue víctima de una muerte violenta". En su intento por reconfortar a la esposa e hijos del ganadero asesinado, el obispo de la diócesis de Ecatepec equiparó el sufrimiento de Cristo con el vivido por Luis Felipe, "quien sufrió la suerte de Cristo". La diócesis de la Iglesia católica en Querétaro emitió un comunicado de prensa en el que señala: "Hacernos justicia por propia mano nos degrada". El vocero de la institución religiosa en la entidad, José Morales Flores, aseguró que para frenar situaciones como la sufrida por el ganadero queretano es menester recuperar los valores y la dignidad humana que se han perdido.





