Polémica en Querétaro por homicidio de joven
Querétaro, Qro. A más de cuatro meses de haberse registrado el homicidio de Marco Antonio Hernández, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del estado de Querétaro no ha logrado identificar al responsable. Durante este lapso, el prolongado silencio de las autoridades de justicia permitió que amigos de Marco Antonio Hernández aseguraran que el responsable es Federico Ruiz Lomelí, uno de los empresarios más prominentes de la entidad. Ruiz Lomeli, por su parte, ha negado cualquier responsabilidad en el homicidio y más aún, emprendió un procedimiento penal en contra de Miguel Gerardo Rivera Alcántar por la presunta comisión del delito de difamación, al igual que en contra de un periódico local, a quien acusa por lo mismo. El incidente se agravó después de que los conductores se insultaran y agredieran en plena circulación, hasta que ambos detuvieron su marcha y se enfrentaron físicamente. Según lo declarado por Rivera Alcántar al diario local, el conductor de la BMW los agredió con un arma de fuego y en plena vía pública disparó contra Marco Antonio Hernández, quien falleció en el lugar. Unas tres semanas después de lo sucedido, los jóvenes que viajaban en el auto compacto en compañía de Marco Antonio, declararon que habían identificado al presunto homicida al ver su fotografía en la sección de sociales del mismo periódico que ahora ha publicado la historia, identificándolo como Federico Ruiz. En conferencia de prensa, Granados Torres aseguró que desde la fecha del suceso hasta el 7 de marzo de este año, se habían desahogado más de 150 pruebas, entre testimoniales, documentales y periciales. "En este trabajo de recabar evidencias y testigos que soporten a plenitud una acusación ante el juez se encuentra el desahogo del testimonio y acusación de Miguel Gerardo Rivera Alcántar, quien por tres ocasiones, el 27 de noviembre de 2004; y el 3 y 7 de febrero de 2005, ha acudido ante el Ministerio Público a declarar; sin embargo, sus dichos han sido variables tanto de fondo como de circunstancias respecto de los hechos ocurridos y los posteriores a ellos, estableciendo datos confusos que deben ser aclarados para no dejar posibilidades de argumentaciones defensivas." Cuestionado del porqué no se ha resuelto el homicidio, toda vez que se maneja que el gobierno del estado protege a Ruiz Lomelí, el titular de la PGJ aseguró que las indagatorias se han prolongado por varias circunstancias. Mencionó el caso de las versiones rendidas ante el Ministerio Público por los testigos, en las que existe discordancia, pues por las circunstancias de percepción el día de los hechos no se hace identificable al presunto responsable ni se reconoce el vehículo que conducía el sospechoso. "Estas circunstancias, que versan sobre la integración de prueba veraz y objetiva, no ha permitido concluir dicha investigación como para hacer la formal acusación de alguna persona ante el juez, sino por el contrario todas las líneas de investigación, entre las que se encuentran la del testigo y ofendido, se mantendrán abiertas hasta que concluya la investigación." Narró que la madrugada del 27 de noviembre, a bordo de su camioneta (también negra, BMW), circulaba rumbo a su casa en compañía de su esposa y una pareja de amigos, seguido de otro vehículo en el que viajan sus guardaespaldas, cuando fue detenido por elementos policiacos. A no menos de dos kilómetros de distancia del lugar de los hechos, lo cercan e incluso lo esposan, en espera de que dos de los jóvenes que acompañaban a Marco Antonio Hernández acudieran a tratar de identificarlo. "Llegan dos testigos, ven mi camioneta y hacen la mención: `no; ésta no es la camioneta`. Después voltean, me ven a mi y dicen: `no. Él no es`. Enseguida llega el policía y dice: `Bueno, entonces vámonos`. Inmediatamente los sube a su patrulla y se van a otro lado, no sé a dónde." No obstante, explicó, desde que se cometió el crimen y después de las declaraciones efectuadas por Miguel Gerardo Rivera Alcántar al diario local, "muchas personas ahora me señalan como el culpable, cuando yo no lo soy? y al igual que él (Rivera Alcántar) temo por mi vida; yo temo más por la mía, porque yo no soy el asesino y porque está claro que sí existe un asesino? por eso temo por mi vida".
La versión de un testigo
La madrugada del 27 de noviembre del año pasado, en pleno centro histórico de la ciudad de Querétaro, cuatro jóvenes que consumían bebidas alcohólicas, circulaban a bordo de un automóvil compacto por la avenida Constituyentes, cuando tuvieron un percance vial con otro vehículo, identificado como una camioneta BMW color negra.
Sin pruebas contundentes: PGJ
El procurador general de Justicia de Querétaro, Juan Martín Granados Torres, aseguró que hasta el momento no se cuenta con elementos suficientes para demostrar la plena identidad del responsable de los hechos.
Ruiz Lomelí se declara inocente
El empresario queretano Federico Ruiz Lomelí aseguró no ser el responsable del homicidio y que todo se debe a una coincidencia.





