Pide Sinaloa apoyo federal para capturar a un grupo armado
CULIACÁN, Sin. Las autoridades de Sinaloa solicitaron a las federales su apoyo en la persecución y detención en todo el territorio nacional de 21 miembros de un grupo armado, que el pasado 10 de mayo asesinaron a 12 personas, en la comunidad de Ajoya, municipio de San Ignacio. Entre las víctimas se encuentran dos agentes de la Policía Preventiva Estatal que custodiaban la seguridad durante la celebración de un baile por el Día de la Madre, en dicho poblado. El procurador de Justicia del estado, Óscar Fidel González Mendívil, informó que el juez penal, con jurisdicción en San Ignacio, obsequió las primeras 21 órdenes de aprehensión contra los presuntos asesinos, y dijo que su búsqueda se amplió a todo el territorio nacional, por lo que se gestiona que la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) intervenga en este caso, así como la Policía Federal Preventiva (PFP). También confirmó que el domingo por la tarde fueron consignadas al Poder Judicial la averiguación previa 51/2002 de la agencia del Ministerio Público de San Ignacio, y la 36/2002, radicada en la Agencia Especializada en Homicidios Dolosos de Mazatlán. Las órdenes de aprehensión dijo fueron solicitadas por los delitos de homicidio, homicidio en grado de tentativa y asociación delictuosa. Los gavilleros están identificados como Timoteo González García, Juan Cebreros Meza, Fermín y Guadalupe Barraza Espinoza, Ramón Gallardo Campista, Édgar René Martínez Barraza, José Bastidas Vega, Isidro Barraza Madriles, Ramiro Reyes García, Gabriel Villanueva Cebreros, Sabino Barraza Llamas, Melquiades Macías Herrera, Benjamín Díaz Barraza y Gabino Martínez Cabanillas. También se giró orden de aprehensión contra Silvestre Chávez Bastidas, los hermanos Ebode, Serafín y Alberto Díaz Barraza, Moisés Pereda Núñez, Norberto Nevárez Martínez y Cruz Celis Osuna. Por las pesquisas se logró establecer que la banda que comanda Ramón Gallardo Campista es la responsable de la masacre registrada el pasado 10 de mayo en la comunidad de Ajoya, en donde resultaron muertos 10 civiles, entre ellos los menores de edad Jorge Luis Delgado Luna y Marcos Díaz Murillo. Sobre Gallardo Campista también pesan dos órdenes de aprehensión vigentes, giradas por jueces del orden común de Sinaloa y Durango por los delitos de secuestro y homicidio. Los datos aportados por testigos establecen que al filo de las 23:30 horas de ese día, un grupo de más de 20 hombres vestidos con uniformes oscuros y portando pasamontañas, abrió fuego primero contra elementos de la Preventiva Estatal que vigilaban la fiesta, celebrada en la plazuela central del poblado y después dirigieron sus disparos contra los presentes. González Mendívil explicó que de acuerdo con las pesquisas, la agresión contra los policías y pobladores del lugar se derivó de una confusión, puesto que los delincuentes buscaban a otro grupo antagónico que se presume estaba reunido calles abajo, por lo que se investigan posibles nexos de ambas bandas con traficantes de drogas.





