"Esperaré de pie, a ver si me pueden atender"
Teresa Santa Ana Rivas sostiene con desgano el suero que le colocaron en el hospital de Sola de Vega.
Luce pálida, demacrada, con la mirada perdida y el vientre abultado. Está esperando, de pie, en el pasillo para que la revise el personal médico. Tiene un problema en su embarazo, que declinaron atender en la clínica regional y la enviaron al Hospital Civil Dr. Aurelio Valdivieso.
Es una mujer de 24 años ha tenido seis partos, pero dos de sus hijos ya murieron; en su vivienda dejó cuatro, todos menores de los 10 años de edad.
Al recordar a sus hijos suspira, pero no desespera. Dice que la han atendido bien, aunque no ha tenido una silla de ruedas siquiera para sostenerse. “Voy a esperar, qué se hace, no tengo mucho dinero para ir a otro lado, aquí esperaré a que me revisen y a ver si me atienden”.





