Construcción de gasolinera en Cancún sigue pese a denuncias
Construcción La obra de una gasolinera ha generado varias quejas, hasta el momento sin respuesta. (Foto: Adriana Varillas )
La construcción de la gasolinera frente a un hotel, colindante a una área habitacional y a los manglares del Sistema Lagunar Nichpté, en la zona turística de Cancún, avanza sin freno amparada en una licencia apócrifa y vencida.
Hasta el momento se han presentado varias quejas al titular de la Profepa, Guillermo Haro; al titular de la Semarnat, Juan José Guerra; al presidente municipal, Paul Carrillo, y a su secretario de Ecología y Desarrollo Urbano, Rolando Melo.
"No paran de excavar, ya pasaron del nivel freático y están conteniendo el deslave con costales para enterrar los tanques sin ninguna protección", reprochó Virgilio Vallejo Montaño, habitante de una de las casas de la zona residencial que se verá afectada por la operación de la estación de servicio.
En entrevista con EL UNIVERSAL, Vallejo Montaño explica que los trabajos prevalecen, sin que la estación de servicios cuente con autorización federal o local.
El ex alcalde de Cancún, Julián Ricalde, declaró días atrás que la pretendida licencia de construcción no fue expedida por él, por lo que podría tratarse de un documento apócrifo, además de que caducó su vigencia.
El ir y venir sin ser escuchado
Desde la primer denuncia que Vallejo Montaño presentó el 27 de febrero pasado en la presidencia municipal, ni el secretario de Ecología y Desarrollo Urbano, Rolando Melo, ni el alcalde, Paul Carrillo, han emitido una respuesta al ciudadano, ni han dado una postura sobre esta obra, que exhibe un documento a manera de licencia de construcción para remodelar una plaza comercial, mas no para edificar una estación de servicio.
"La nueva edificación se está construyendo junto al Sistema Lagunar Nichupté, en la Laguna Bojórquez (sic), que a simple vista se puede observar que ya está muy contaminada, lo cual podría tener consecuencias de alto impacto en el medio ambiente.
"Aunado a eso, ese punto es considerado zona residencial, por lo tanto no cuenta con vialidades adecuadas para la maniobra de entrada y salida de vehículos, en específico la calle Quetzal y representa un alto peligro para todas las familias que habitamos dicha calle, así como para la gente que transita por la avenida Kukulcán", se lee en la copia de la denuncia, recibida en la presidencia municipal el 2 de marzo pasado.
Los vecinos insisten en que la estación de servicio, propiedad de Ricardo Vega del Corporativo Mexicano de Gasolineras (CorpoGas), "es una bomba de tiempo", por lo que prevalece la exigencia de que se clausure su construcción, amparada por una licencia CAN-1259, con vigencia del 19 de julio del 2013 al 19 de enero de 2015.
"Cómo es posible que ninguna autoridad federal, estatal o municipal haya intervenido para frenar la construcción de la gasolinera en esa zona residencial colindante con la Laguna Bojórquez, que afectará gravemente el ecosistema por los derrames y desechos de hidrocarburos que habrán de generarse", cuestionó Vallejo Montaño.
El 9 de marzo, una denuncia similar se entregó en la delegación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en Quintana Roo, dirigida al titular federal, Juan José Guerra Abud, con copia al secretario general de la Convención RAMSAR, relativa a los humedales de importancia internacional, Christopher Briggs.
En el documento se les informa sobre la situación, enfatizando la importancia y vulnerabilidad de los ecosistemas que están en juego en la zona, como son los humedales del área natural protegida "Manglares de Nichupté", además del propio sistema lagunar.
También se les hace saber que el Reglamento para la Ubicación, Construcción y Funcionamiento de las Estaciones de Servicio y Almacenamiento y Venta de Gasolina y Diesel de Cancún, prohíbe la instalación de gasolineras a menos de 50 metros de zonas habitacionales, a menos de 300 metros de centro de concentración masiva -hay un hotel enfrente- y a menos de 2 mil metros de humedales. Las obras están a 20 metros de los manglares.
En ese entendido, en el documento solicitó que se revoque la autorización correspondiente o que se niegue. Sin embargo, se presume que ni siquiera se tramitó.
Hasta hoy, el ciudadano tampoco ha recibido una respuesta a sus denuncias, por parte de la delegación de la Semarnat, Raúl Omar González, ni en oficinas centrales. La dependencia tampoco ha emitido un pronunciamiento público.
Profepa dará seguimiento. Las obras siguen.
Finalmente los hechos se denunciaron también ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en un documento dirigido a su titular, Guillermo Haro Belchez y a la delegada en Quintana Roo, Carolina García Cañón.
La primer denuncia fue presentada el 1 de marzo y se le asignó el número de expediente PFPA/29.7/2C.28.2/0054-15.
"El denunciado está haciendo perforaciones hasta el nivel freático de la Laguna Bojórquez, trabajando con una barda de madera para cubrirse; el motivo de estas perforaciones es para instalar tanques cisternas de combustible, están trabajando bajo una licencia para ampliación y remodelación de una plaza comercial.
"Sin embargo, nunca ha habido una gasolinera en dicha plaza. Adicionalmente la licencia está vencida y no cuenta con manifestación de impacto ambiental", se lee en la copia del documento.
La segunda denuncia se presentó al día siguiente; en ella se advierte sobre la contaminación que padece el Sistema Lagunar Nichupté y el riesgo de que su problemática se agrave debido a las perforaciones hechas para la edificación de la estación de servicio, perforaciones que han llegado al manto freático.
De las varias denuncias interpuestas, la única institución que ha respondido es la Profepa, señala Virgilio Vallejo, quien dijo que Haro Belchez le respondió que darían seguimiento al tema.
El lunes pasado la delegación de la dependencia emitió un acuerdo en donde acumula las denuncias ciudadanas en contra de la construcción de la gasolinera y se compromete a revisar el tema. No obstante, las obras continúan.
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