Profepa clausura obras en humedales de Manzanillo
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa)
clausuró de manera total y temporal obras y actividades de cambio de uso de
suelo en la zona de humedales de la Laguna de Juluapan, en la playa La Boquita
de Manzanillo, Colima.
En un comunicado, la dependencia informó que la clausura se
debió a que las obras no contaban con la autorización que emite la Secretaría
de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en materia de impacto
ambiental.
Las obras y actividades clausuradas consisten en dos
enramadas de 54 y 43 m2 construidas de madera de especies forestales de la
región, techadas con palapa de palma de cayaco y coco, sostenida en postes y
con piso de material pétreo (balastre) .
Señaló que las áreas inspeccionadas corresponden a zona de
humedales, y una de ellas cuenta con individuos de mangle blanco, sin existir
en ambas la circulación hídrica y modificándose la topografía natural de los
terrenos, lo que provoca que no resurja la vegetación del manglar y la
comunidad vegetal en general, así como la afectación al hábitat de fauna
silvestre.
En un comunicado, precisó que al no realizarse lo anterior
al amparo de una autorización en materia de impacto ambiental, no son adoptadas
medidas de control, protección o mitigación a favor del medio ambiente, la
flora y la fauna silvestre, vegetación de manglar y suelo (terreno de
humedales) , dado que sólo fue rellenada la zona de humedales sin respetar la
NOM-022-SEMARNAT-2003.
La Pofepa explicó que si no se hubiesen suspendido las
citadas actividades de relleno y compactación de la zona de humedales,
efectuadas sin ningún tipo de medidas de prevención, mitigación o restauración,
los daños al ambiente habrían continuado con mayor afectación a la zona de
humedales y el manglar, pérdida de suelo, disminución en la captación de agua y
azolvamiento.
Por todo lo anterior, fueron colocados durante la actuación
los sellos de clausura en las áreas afectadas medida de seguridad impuesta de
acuerdo al artículo 170 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la
Protección al Ambiente, haciéndoles saber a los presuntos infractores de la
legislación ambiental de las penas y sanciones a que podrían hacerse acreedores
en caso de quebrantar los mismos.
crs





