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Sostienen 13 años lucha por Michoacán

Doris Gómora| El Universal
Lunes 13 de enero de 2014
Más de 10 mil elementos federales han participado

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En Michoacán durante 13 años más de 10 mil elementos de fuerzas federales han entrado y salido para enfrentar una espiral de violencia e ingobernabilidad provocada por La Familia y Los Templarios, dos grupos del narcotráfico de la entidad que basan sus operaciones en “una biblia” a modo, que representa la justificación de sus ataques, según se desprende de reportes de los gobiernos de México y Estados Unidos.

A fines de 2011 se añadió un elemento a la situación en Michoacán: el surgimiento de grupos de autodefensas, algunos de los cuales se dicen policías comunitarias, que en ciertos casos se han ubicado como organizaciones financiadas por el cártel de Sinaloa a través de Nueva Generación.

La agencia antidrogas de EU ha comparado a La Familia y Los Templarios con los grupos fundamentalistas de Medio Oriente que operan con un patrón religioso, lo que dificulta su combate al predominar el interés espiritual, y una fuerte manipulación por parte de los líderes.

“El adoctrinamiento que por dos años realizaron Nazario Gómez y Jesús Mendez sobre la población de Apatzingán provocó que los seguidores consideraran las extorsiones, secuestros y asesinatos como un castigo para las víctimas, mientras que la siembra de droga la justifican como un medio para acabar con sus enemigos, de la misma forma en que grupos terroristas se financian con el narcotráfico”, indica un reporte de fines de 2013 de la DEA.

Por ello, señala, la estrategia debe estar enfocada no sólo en la parte militar, sino de propaganda, debido a que esas organizaciones criminales “tienen un fuerte contexto religioso”, destaca la información.

En diciembre de 2010 se hallló un contenedor en el puerto de Lázaro Cárdenas con más de 10 mil ejemplares de la biblia de La Familia, mientras que un número no determinado de esos libros fue distribuido entre seguidores de Nazario Gómez en el marco de quemas de vehículos, bloqueos y ataques en Michoacán.

La Familia, detalla la información, “se creó en 2006 con el propósito de proteger a los locales de la violencia de los cárteles de la droga. Ahora, usa los procedimientos de la droga para financiar su agenda, que está acompañada de una mentalidad tipo Robin Hood. Ellos creen que están haciendo el trabajo de Dios y distribuyen biblias y dinero a los pobres. La Familia Michoacana también da dinero a las escuelas, así como a funcionarios locales”.

Bajo el mismo esquema, explica el reporte, operan Los Templarios, creados en marzo de 2011 como una escisión de La Familia. Ambas organizaciones, que pelean actualmente el control de Michoacán, son señaladas por las agencias de inteligencia de EU como grupos violentos que controlan la manufactura y distribución de drogas dentro y alrededor del territorio michoacano, y son responsables de la introducción de la gran mayoría de metanfetaminas y cocaína que se vende en EU, así como de por lo menos 12 delitos más en ambos países.

“La filosofía de La Familia se opone a la venta de metanfetaminas a los mexicanos, y en su lugar apoya exportarlas a Estados Unidos para que sean consumidas por estadounidenses”, dice la DEA.

Por su parte, Los Templarios —o Los Caballeros Templarios, nombre que hace referencia a organizaciones religiosas medievales— basan su doctrina en el voto de silencio, al estilo de la mafia italiana; sin embargo, a diferencia de los grupos italianos, los miembros del narcotráfico michoacanos carecen de un código de honor, explica la información.

Tanto La Familia como Los Templarios han distribuido casa por casa su “biblia”, que contiene preceptos fundamentalistas extremistas de las tres principales religiones: cristianismo, judaísmo e islamismo, partiendo del hecho de que el temor es lo único que se respeta, y por tanto muchos de sus seguidores se mantienen en silencio o con bajo perfil, lo que dificulta su ubicación, destaca.

La estrategia de gobierno

Desde el arribo de las fuerzas federales en 2006 con el “Operativo Conjunto Michoacán”, al inicio del sexenio de Felipe Calderón, hasta el envío de militares en esta semana a la entidad, suman más de 10 mil los elementos castrenses y de la Policía Federal que han participado en las estrategias para recuperar el territorio.

Sin embargo, las acciones iniciaron desde la llegada de Vicente Fox a la presidencia, en el año 2000, cuando las fuerzas federales mantuvieron un bajo perfil en Michoacán, donde organizaciones del narcotráfico como el cártel de Sinaloa y el del Golfo se disputaban el mercado de distribución hacia EU, refiere información de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

La dependencia menciona que el Ejército mantuvo un despliegue en Michoacán, pero fue hasta que la violencia se incrementó que empresarios y gobiernos locales reclamaron al gobierno federal ayuda para frenar a esos cárteles.

El 11 de diciembre de 2006 el gobierno federal envió a Michoacán fuerzas federales y desde la aplicación de esa primera etapa de la estrategia conjunta de combate a las organizaciones del narcotráfico en Michoacán suman 10 mil 500 los elementos involucrados, según el gobierno federal.

Durante el sexenio de Calderón los operativos registraron un alto componente militar, lo que llevó al despliegue de miembros del Ejército y Marina, especialmente en Apatzingán, y más tarde de policías federales.

Al inicio del actual sexenio se estableció que el operativo de combate al crimen organizado sería indefinido y en paralelo al despliegue de fuerzas federales.

Se buscó una estrategia más amplia y se integró la Secretaría de Hacienda para golpear la parte financiera de los grupos delictivos, con lo cual se recuperó el puerto de Lázaro Cárdenas, que quedó bajo el control de la Marina.

Especialistas de México y EU consideran que la inestabilidad en el gobierno de Michoacán ha provocado que los grupos criminales se fortalezcan.



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