Analiza Pioquinto solicitar asilo político
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A una semana de sufrir el ataque de un grupo armado, Pioquinto Damián Huato, representante de la Canaco en Chilpancingo, demandó una investigación profunda y, sobre todo, que se castigue al autor intelectual del atentado, porque mientras esté libre “mi vida está en peligro”, e incluso no descartó solicitar asilo político.
Consultado sobre la detención de al menos nueve personas relacionadas con la agresión que sufrió el pasado 28 de enero, en la que murió su nuera, el empresario recomendó “tener mucho cuidado de no incriminar a chivos expiatorios”, porque aseguró que él vio perfectamente a sus atacantes.
Dijo que le preocupa que los autores intelectuales del atentado en el que su hijo resultó herido “se anden paseando por el municipio y publicitándose en los periódicos, que anden acompañados incluso del señor gobernador, que anden en eventos oficiales, sonriendo”.
Reiteró en entrevista telefónica su acusación contra el alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos, a quien denunció ante las autoridades como responsable del intento de homicidio que sufrió.
“Yo he hecho un señalamiento muy directo y no sé si ya lo estén investigando. Porque yo siempre he dicho que no se necesita ser un sesudo investigador, cualquier investigador diría ‘este es el culpable’. El que tiene un móvil, pues es él, no hay otra persona que no sea el presidente municipal, Mario Moreno Arcos”, sostuvo.
Añadió que esperará a que salga su hijo del hospital para tomar una decisión sobre su permanencia, no sólo en Chilpancingo, sino en el país: “Espero que salga mi hijo del hospital y platicaremos qué es lo que sucede, qué vamos a hacer, si vamos a salir del país, si vamos a irnos todos. No lo sabemos, no tenemos idea. No excluyo la posibilidad de pedir algún asilo político. Tengo que llevarme a toda mi familia”.
Damián Huato afirmó que vio a sus agresores, los cuales viajaban en cuatro vehículos desde los que lo atacaron a él y a su familia, por lo que pidió una investigación profunda, profesional, para evitar chivos expiatorios, en referencia a los seis detenidos en un autolavado.
“Vi bien a las personas que nos atacaron y no parecían lavadores de coches. Iban profesionalmente vestidos. Vestían color caqui y traían chalecos antibala. Era un grupo de 16 personas mínimo los que nos atacaron”, indicó





