"Empecé a trabajar cuando tenía 8 años"

ABANDONO. En los campos agrícolas de Vizcaíno no hay quién vele por los niños, algunos de los cuales trabajan, a pesar de estar prohibido por la ley. (Foto: )
“Me llamo Gilberto y tengo 14 años, y trabajo en el rancho El Piloto, en Vizcaíno desde los ocho años. Está difícil el trabajo, yo ya no aguantaba las cajas, todos mis hermanos empezaron a trabajar a la misma edad que yo, a los ocho años. Hasta ahorita a los 14 anos, sigo trabajando pero ya no es igual.
“Cuando era más niño, lo más pesado era alzar los botes de fresa, de tomate, de pepino.
“Cuando estás cortando el pepino, nos subimos a los banquitos y podemos caernos; con la fresa, que nos rebanemos un dedo.
“Hace dos semanas estaba trabajando en la rezaga del tomate quitando todo el tomate que estaba manchado feo, y lo bueno lo dejábamos pasar. Conmigo hay como 15 menores de edad en el empaque donde yo trabajo. Ahorita tienen como 12 años. Por trabajar en el empaque pagan 120 por todo el día.
“Aquí se necesita trabajar para apoyar a los papás o te quieres comprar tus cositas. En el Vizcaíno no hay opciones de trabajo. Cuando trabajas en el campo vives en el Campo del Rancho El Piloto.
“En un sólo cuarto duermen hasta cinco. Ahí las mamás no se preocupan por los niños, están todos sucios.
“Aquí en los campamentos de lámina, como están todos juntos si te golpean o la pareja esta teniendo relaciones, pues se escucha todo y como que no debe ser así, está mal”.
Gilberto es un joven menudito. Recién cumplió 14 años de edad y ya no se asume como un niño; a los ocho sí, dice, cuando cargaba cajas en el campo.
Su voz aún es dulce, delicada y con gallitos que saltan de vez en vez. Definitivamente no es un hombre, pero eso le han hecho creer, después de los ocho, ya debe ser un apoyo para la familia.
En los campos agrícolas de Vizcaíno, no hay quién vele por los niños, a pesar de que la Secretaría del Trabajo en México diseñó el “Distintivo Empresa Agrícola Libre de Trabajo Infantil”, cuyo objetivo es reconocer a las empresas agrícolas de todo el país que cuentan con una política para el cuidado y protección infantil.
Baja California Sur está entre los estados del país que han adquirido este distintivo.
En los últimos cinco años los menores de edad también han sido víctimas de abusos sexuales en los campos agrícolas de Vizcaíno.
Los casos son varios: en uno de los cuartuchos de lámina, el 495 del rancho El Piloto, un jornalero de nombre Pedro, de 56 años, vino desde Acatlán Oaxaca a trabajar en el campo con toda su familia. Un día se despertó a mitad de la noche, y violó a su pequeño hijo.
Otro: el de Miguel, un jornalero de Oaxaca que dormía en el cuarto 390 violó a otro menor.
En otros campos agrícolas, como el San Francisco, también en Baja California Sur, las autoridades documentaron el caso de Fructuoso, un jornalero originario de Oaxaca, violó a una niña de ocho años. Trataron de lincharlo, pero la autoridad lo impidió.





