Hueseros, el sostén de las estrellas
alejandro.madrigal@eluniversal.com.mx
Miami, 15:30 horas. El músico Rodrigo Ortega, quien acompaña al grupo Camila en su gira internacional, acomoda su batería previo a un concierto en esa ciudad; minutos después de mover los platos y la tarola cae en una abertura del escenario y se fractura el hombro.
Después del accidente se corre la voz y llaman a un músico suplente: Edy Vega, el baterista que trabaja con Julieta Venegas, quien rápidamente entiende lo que necesitan los poperos.
Se les llama hueseros y en el ambiente de pop son amados y necesitados, pero en el formal de la música de variedad no son bien vistos por sus constantes movimientos, que podrían equivaler a falta de seriedad o mero interés por el dinero.
Estos músicos profesionales detrás de las estrellas pop ganan sólo el 1% de lo que se embolsa una cantante conocido por cada concierto, aunque “también depende de cuánto gana el artista, Alejandra Guzmán cobra 50 mil dólares por concierto, el músico se lleva 500 dólares. Está bien pagado, porque es un trabajo que al día ganas esa cantidad”, comenta Rodrigo Ortega a KIOSKO.
Rodrigo ha tocado para La Quinta Estación, Belinda, Alejandra Guzmán, Gloria Trevi, Fey y Camila, lo hace como profesión y como aprendizaje para tomar experiencia de ellos y aplicarla cuando tenga su propio grupo.
Estos músicos ganan bien y entre más conciertos, más trabajo tienen y por lo tanto más cantidad de ingresos, “aunque un show más laborioso tiene mejores presupuestos”, dice Diego Ortega, quien empezó como músico en el dueto Ha Ash y ahora produce a nuevos artistas, como Yurem y Natalia Sosa, además de escribir canciones que las disqueras compra para sus artistas.
No son monedita de oro
En la sitio de internet olx.com.mx, el cual sube anuncios gratis en nuestro país, se solicitan músicos para grupos amenizadores y de un total de 100 ofertas, 61 escriben en sus mensajes que se abstengan los llamados Hueseros.
Carlos Aragón es uno de ello, él necesita tecladista con amplio repertorio musical, pero, “no huesero, porque no les interesa ser estables, se dejan llevar por la cantidad económica y eso afecta a un grupo, aunque tienen las mejores ideas musicales”, dice Carlos, quien lleva 15 años amenizando eventos y fiestas.
Estos músicos que trabajan acompañando a cantantes de renombre, como Julieta Venegas, Camila, Kalimba, Gloria Trevi, Alejandra Guzmán, Belinda, La quinta estación y demás estrellas de la música pop, son músicos de escuela, virtuosos en sus instrumentos y no ven la música como un pasatiempo, sino como su trabajo y profesión.
“Es nuestro trabajo y si es bueno, pues nos siguen llamando; por ejemplo, nosotros nos unimos para tocar con Camila desde su primer disco y después nos llamaron para participar en el segundo como esqueleto, y te puedo decir que el sonido de Camila tiene nuestra mano, siendo externos e independientes logramos imprimirle un estilo y somos parte de esa creación”, dice Rodrigo.
Tienen su propia banda
Rodrigo y Diego son hermanos y junto con Luis Cardozo crearon un grupo de pop rock, llamado Kuk. Ellos aprendieron el negocio de tocar con los cantantes y grupos de pop, eso los motivó a crear su propio concepto en 2008.
“Es una gran escuela estar fogueándote y tocar para alguien, porque aprendes lo que se debe y lo que no se debe hacer; además el nivel, porque estás en un momento donde la gente te exige, porque eres su empleado y tienes que dar lo mejor de ti. Vas aprendiendo a interpretar estilos y canciones de artistas de moda, como funciona el negocio, los viajes y las giras”, dice Luis, violinista que recientemente ingresó en el negocio.
Actualmente, Kuk está en el estudio de grabación y su idea es terminar su disco este año y para el 2011 comenzar a moverlo por las disqueras, y que la gente lo conozcan, para lo cual tendrán que repartirse entre tocar con cantantes reconocidos y promocionar su material.
“Cuando contribuyes a algo se te reconoce, nosotros no contribuimos a que las Ha Ash sean las cantantes de éxito, más bien está todo hecho y nosotros nos unimos nada más”, dice Diego.
El rock no se escapa
El músico Fratta se integró a la gira del reencuentro de Timbiriche. El andar de Fratta ha sido en la escena conocida como “Rock en tu idioma”, pero también con cantantes como Julieta Venegas, Ely Guerra, Rita Guerrero o Rubén Albarrán; también lleva un par de años tocando con Benny, en su proyecto solista.
“Cuando surgió la idea del reencuentro (de Timbiriche), fue la banda completa de Benny quienes entramos ahí. Al igual que yo, se unió Diego Maroto (sax) y Luis Ledesma “El Children” (baterista de Café Tacvba)”, dijo Fratta.
En los inicios de Ely Guerra, la rockera fue corista de Eduardo Capetillo. Otro oscuro pasado es el de Saúl Hernández y Alfonso André, quienes antes de formar Las Insólitas Imágenes de Aurora (luego Caifanes) pertenecieron a las filas de Laureano Brizuela.
De acuerdo con Wikipedia, Saúl dijo sobre esta situación: “En esa época necesitaba dinero para comprar un mejor equipo para nuestra banda”.
José Damián y Rubén Puente (baterista y bajista de Motel) también fueron músicos base en el grupo de Benny Ibarra, al igual que otro ex integrante de Caifanes, el bajista Sabo Romo. (Con información de Natalia Cano)





