Octagón contra los malos

. (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL / FOTOARTE: LUIS ROBERTO RAMÍREZ )
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Para anunciar su retiro de la lucha libre después de 27 años de carrera, Octagón quiere un encuentro máscara contra máscara con su eterno rival, Fuerza Guerrera o filmar una película para ser recordado como un héroe y leyenda dentro del deporte de los costalazos.
Uno de sus jefes, Dorian Roldán Peña, vicepresidente de Nuevos Proyectos de la empresa de luchas AAA, le ha dado la buena noticia, ya que firmará un contrato con la casa productora Lemon Films, (Km 31) de los hermanos Billy y Fernando Rovzar, para retomar el género llamado cine de luchador y que él está contemplado como protagonista en esos filmes.
Cuando se lo propuso el hijo del director de la AAA, Joaquín Roldán, inmediatamente Octagón les hizo una propuesta: “Ya no está bien luchar con vampiros o monstruos, eso ya pasó de moda y los niños se van a reír de nosotros, mejor enfrentemos a delincuentes reales de estos tiempos, como lo hace El Pantera”.
El amo de los ocho ángulos, como se le conoce en el ambiente, fue de los últimos, junto con Atlantis en hacer una película del género llamada La revancha (1991). También ese mismo año se cree que el género terminó un ciclo con la película de comedia negra llamada La leyenda de una máscara, de José Buil, que era una parodia y homenaje a El Santo, pero como no se podía usar el nombre por cuestión de derechos, el héroe se llamó El ángel enmascarado, con Héctor Bonilla.
Llegaron para quedarse
Los luchadores como Miguel Rodarte han aparecido en películas recientes como Los pajarracos (2006) donde dio vida a El Cachondo Sanabria sin ser el tema central el cine de luchador.
Ahora los planes son serios, revivir el género con acción, terror, suspenso y hasta comedia usando estrellas como La Parka y al ídolo de moda Dr. Wagner Jr.
“El cine de luchadores no se refiere a películas de terror, suspenso o ciencia ficción, sino a un género y lo queremos rescatar; nos gustaría incursionar en la comedia, en el terror, en la acción, el hecho es darle un marco ideal y reproducir esos ídolos que en algún momento fueron personajes como El Santo y Blue Demon. Es increíble que esas figuras sean un objeto de culto hasta en Europa, entonces ¿por qué no volver a sacar estas películas que forman parte de la cultura y el folclore mexicano y rescatar al cine de luchadores”, dijo Dorian, el representante de la Triple A, la organización que maneja a la lucha.
Los planes de resucitar al género surgieron a mediados del presente año con la AAA y Lemon Films como los creativos de la idea principal, para desarrollar el nuevo cine de luchador que tiene como meta hacer la primera película del género a finales del año 2010.
Dentro de los preparativos están desarrollar temas sociales y encarar a delincuentes reales para así dejar en la vitrina de cine de culto la herencia de El Santo y sus peleas contra monstruos y extraterrestres. “Se trata de actualizar y hasta poner a un luchador de anti-héroe, estilo las series estadounidenses donde hay un malo al que se lo quiere derrotar pero dependerá del género que se vaya a hacer, porque si se hace comedia, aquí no se tratará de enfrentarse con malos sino será puramente diversión; sinceramente sí creo que ya ha pasado la época de tener a los luchadores como héroes, creo que podemos generar diferentes tramas sobre ésta”, agregó el joven empresario.
Los planes son una realidad y el primer paso que dará la empresa fundada por Antonio Peña, a quien en la lucha libre se le conoció como El Espectro Jr. y Kahos, será con la película animada AAA, Sin límite en el tiempo y que tentativamente se estrenará el próximo 22 de enero con los héroes de la empresa hechos caricatura como Chessman, La Parka, El Elegido, El Zorro, Octagón, Abismo Negro, Cibernético y Konan, entre otros.
“Tenemos buenos luchadores y personajes a los que se le da muy bien la actuación y claro que queremos incursionar estudiando los guiones y ver qué personaje puede nacer, porque no necesariamente tienen que ser luchadores conocidos porque en el cine pueden crearse nuevos talentos que pudieran ser las futuras estrellas”, comentó Dorian Roldán.
Haciendo un repaso a la historia
El cine de luchador surgió en 1952 con cuatro películas: Huracán Ramírez, El luchador fenómeno con Resortes, La bestia magnífica y El enmascarado de plata, esta última tenía como héroe a El Médico Asesino, encarnado por el luchador Cesáreo Manríquez y dirigida por René Cardona (También de dolor se canta, 1950). Este cine tuvo como principal exponente a El Santo y fue un invento genuinamente mexicano que remitía a la tradicional lucha libre a ras de lona y que fue combinada con el horror y la ciencia ficción.
“Se consideran películas de culto, porque tiene un séquito de público que las venera y se sabe los diálogos, es como en A toda máquina o Pepe El Toro, de Pedro Infante. La más famosa del cine de culto es El show de terror de Rocky (1975) y los parlamentos del doctor Frank-N-Furter los repite la gente. En el género de luchador Santo contra las mujeres vampiros es lo mismo, la gente le hace reverencia a esa película de 1962”, dijo José Xavier Návar, especialista en el género y quien escribió junto con Raúl Criollo el libro que resultó la historia ilustrada del cine de luchadores que se titula Quiero ver sangre, que próximamente saldrá a la venta.
Se vende y se vende muy bien
El cine de luchador no es un género intrascendente ni intermitente y mucho menos efímero, es una clasificación que sigue vendiendo y se codea con películas de grandes directores como las del español Luis Buñuel o Ismael Rodríguez.
Salvador Hernández, gerente comercial de la distribuidora de películas Zima Entertainment, revela que los títulos de El Santo son de los más vendidos de su catálogo, sólo por de trás de Pedro Infante, a una distancia que resulta estrecha.
“Tiene un buen flujo de venta, sobre todo las de El Santo y Blue Demon. Si Pedro Infante tiene 100% de venta en el mercado, los luchadores tienen 60 ó 70%”, aseguró Hernández.
Así como se quiere incluir al talento de la AAA, Lemon Films espera crear nuevos ídolos para la Lucha Libre, surgidos en el cine como cuando se inventó La sombra vengadora (1954), Superzan (1971), Neutrón el enmascarado (1960) o El vampiro que personificó Wolf Ruvinskis en El ladrón de cadáveres (1956), El señor tormenta (1962) y Huracán Ramírez (1953).





