Paquita y Margara, las que mandan
El teatro Blanquita se convirtió en lugar de los inútiles. Ahí, a la voz de las mujeres mandan, Paquita la del Barrio y Doña Margara Francisca comenzaron su temporada y dejaron bien claro que los hombres se sientan y escuchan.
Primero tocó el turno de salir al escenario a la Quesadillera, quien de antemano aclaró que cualquier parecido con una licenciada en administración de empresas, o con la conocida periodista Adela Noriega era sólo mera coincidencia.
Durante su actuación dio consejos a las mujeres solteras, que como ella en sus épocas de juventud, andan en busca de un hombre.
Incluso se dio tiempo para platicar al público sobre sus hijos (de los que se siente orgullosa) Irving Trinidad, quien vive en Estados Unidos; Yoselin Guadalupe, quien le ayuda con su puesto de “pellizcadas”; Laura Nanci, Jonathan Ramón, Antuan Aureliano y Juan Christofer.
Después apareció Paquita la del Barrio, quien acompañada por sus músicos, comenzó la velada interpretando los temas “Como un perro”, “Confesión”, “Perdida” e “Invítame a pecar”.
Los gritos de las mujeres no se hicieron esperar, y frases como “Duro Paquita”, “Dáles con todo” y “Acábatelos” se escucharon constantemente entre quienes corearon “Hipócrita”, “Me saludas a la tuya”, “Arrástrate” y “Que me perdone tu perro”.
“¿De qué se ríen, o de qué se acuerdan?, ahí se los dejo a ustedes de tarea”, dijo la mujer de las pocas palabras a las féminas, mientras interpretaba el tema “Chiquito”.
“¿Los señores no aplauden?, bueno, basta con que me escuchen”, mencionó Paquita la del Barrio, mientras cantaba “Cantinera”, agregando en tono irónico “se vale llorar señores”. Para después dar algunos pasos de baile en “Viejo rabo verde”.
La velada concluyó con los temas que el respetable pedía desde el comienzo, como “Tres veces te engañé”, “Te propongo un trato”, “Las mujeres mandan” y “Rata de dos patas”, que hicieron las delicias de las damas que fueron a aplaudirla.





