Regresa Rocío Banquells a los musicales
julio.quijano@eluniversal.com.mx Rocío Banquells hace memoria: su primer musical fue Vaselina, en 1973. En ese tiempo no existía Ocesa, los “americanos” que vendían los derechos de sus obras se quejaban de que “en México no había suficientes actores y cantantes” para reproducir las puestas de Broadway. Ahora que Banquells actuará en La Bella y La Bestia, puede presumir de que sobrevivió dos épocas del teatro: aquel tiempo en que no había talento y el presente, en el que abundan actores y bailarines y Ocesa puede montar cualquier obra de Broadway, sin límites de tecnología. Rocío no ha actuado en musicales en los últimos 10 años. Su última vez fue con Evita, cuyo montaje le acarreó problemas legales y coincidió con una época aciaga en su vida personal. La actriz y cantante demostró que nada debía legalmente y luego de una recuperación asombrosa, recuperó la totalidad de sus capacidades artísticas. Y el siguiente paso será audicionar para Mama mía, el próximo musical de Ocesa.





