aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Vuelve a usar ‘calzón largo’

Alex Madrigal| El Universal
Domingo 25 de noviembre de 2007
María Inés da vida en ‘Lo que callamos las mujeres’ a una joven vendedora, que 50 años después interpreta Elizondo

[email protected]

Subirse a la máquina del tiempo, ajustar los controles y escribir en el tablero 1950, es lo que le gustaría hacer a la actriz y conductora María Inés, “claro, si se pudiera”, y permanecer un largo rato, aseguró.

Como una fantasía de niña, lo logró, regresó a los años del ‘calzón largo’ para personificar a Ofelia, una joven vendedora que, 50 años más tarde, dará vida a Evangelina Elizondo.

Después será la nieta de la primera actriz en la serie especial de Lo que callamos las mujeres, producida por Genoveva Martínez.

“A mí me hubiera gustado vivir en esa época, me acordé de mi mamá, así se vestía, con una falda hasta los tobillos que lograba definir tu cintura.

“Eran más femeninas y conservadoras, pero muy elegantes, ahora ya se ha perdido eso; me hubiera gustado vivir esa época”, aseguró.

Este programa especial, ambientado a la época, tiene la intención de conmemorar los 100 años de Grupo Salinas, y retratar a la clase trabajadora del país, “la clase media, la que pica piedra”, en una historia de amor.

Evangelina decidirá poner una academia de baile para instruir a sus 70 años.

“Es acerca de una mujer que al mismo tiempo es una persona muy trabajadora, muy ‘luchona’, alegre y eso mismo quiere enseñarle a su hija y a su nieta”, platicó María Inés.

Toda la familia ha trabajado en lo mismo, viven la misma historia.

El director de escena, Carlos Guerra, afirma que el mensaje para las mujeres, como en cada capítulo de la serie, será sobre la nostalgia de la época y que una mujer tenga la iniciativa de vida, “ella (Evangelina Elizondo) lo dice: ‘Este cuerpo está gastado, se ve viejo, pero mi mente no’, porque las niñas de ahora se dan por vencidas tan fácilmente”, aseguró el realizador. Recordó que en esas épocas se contrataba a mujeres guapas y el requisito era tener piernas bonitas, para atraer clientes, “o por lo menos que los maridos llevaran a sus esposas a comprar sus cosas, mientras ellos disfrutaba”, bromeó.

“En ese tiempo era el requisito tener buena pierna para ser contratadas, se les daba la capacitación, pero era más bien un atractivo visual”.

Las locaciones de esta serie especial estuvieron en la colonia Narvarte, el bosque de Chapultepec, un salón clásico al sur de la ciudad de México y en Cuautitlán, estado de México, para recordar el inicio de Don Benjamín Salinas en 1906, fabricando camas de latón.

Como en los comerciales actuales de una tienda de electrodomésticos que vende en abonos, María Inés y la primera actriz Evangelina Elizondo vuelven a hacer pareja, para salir de las deudas, pues han comprado, en los comerciales, refrigerador, televisión, modular, lavadora y sala en abonos, “bueno hasta bicicletas”, bromeó María Inés.



Ver más @Univ_espect
comentarios
0