El collar de la discordia
Escasamente en dos años, de 1952 a 1954, Jorge Negrete se vio envuelto en una serie de escándalos que desembocaron estrepitosamente, meses después de su deceso, el 5 de diciembre de 1953 en Los Ángeles, en feroz disputa emprendida por su esposa, María Félix, y por los familiares de El charro cantor, su progenitora y hermanos, en torno de su herencia y el famoso collar de esmeraldas que obsequió a La Doña, el día de su boda. Su enlace matrimonial, realizado el 18 de octubre de 1952 en la hacienda de Catipoato, propiedad de la Félix, catalogado como la boda del siglo, fue todo un suceso que reunió a 500 invitados y atrajo a los medios informativos del país y del extranjero. Se produjo también una serie de sonados conflictos a causa de las disputas, lo dimes y diretes, pero sobre todo, por las demandas, amenazas de embargo y la detención de la Félix en pleno aeropuerto internacional de la ciudad de México. Los hechos acapararon los titulares de las secciones de espectáculos de diarios y revistas, noticieros radiofónicos y de la naciente televisión mexicana. El día del enlace, El charro cantor le entregó a su esposa un collar de esmeraldas, con valor de 300 mil pesos, como regalo de bodas y como testimonio de su amor. La joya les traería, sobre todo a la protagonista de Enamorada, fuertes dolores de cabeza. Deudas y muerte El 13 de noviembre de 1953, el actor salió a Los Ángeles a cumplir una presentación en el teatro Million Dollar, a pesar de la prohibición de su médico. Jorge tenía muchas deudas, entre ellas el pago del citado collar. Al día siguiente de su llegada, la salud del actor hizo crisis. Fue internado en el Hospital Cedros del Líbano, de donde no saldría por su propio pie. Su deceso de se produjo a las 11:33 a.m. (hora del Pacífico) y 13:22 horas de México. Su esposa había volado intempestivamente de París a Los Ángeles, para estar a su lado. María lo vio morir, acompañada por doña Emilia, Consuelo y David, madre y hermanos de Jorge. María comentó que jamás imaginó regresar a México así con esta pena tan honda que me está matando. Contrastando con lo dicho por la estrella, según cita la trilogía biográfica Jorge el bueno (La vida de Jorge Negrete), de Enrique Serna, lo primero que hizo María al llegar al hospital angelino, antes de ver a su esposo, fue pedir a David Negrete, todos los objetos de valor que Jorge llevaba encima al entrar al nosocomio: un anillo de diamantes, un reloj, una pluma de oro, etcétera, a decir de su hermana Consuelo. Su actitud ofendió a la familia Negrete, pero le entregaron todo para evitar un escándalo. De acuerdo con reportes publicados los días de su muerte y sepelio, Jorge murió en la pobreza. Andrés Soler comentó: Jorge tuvo un gran y terrible enemigo: él mismo. Pudo tener una gran fortuna, pero sucumbió víctima de su generosidad. Su hermana Consuelo reveló a los biógrafos que desde 1947 hizo su testamento No estaba incluida Félix. Le dejó todo a su hija Diana y a su madre. A pesar de todo, la familia de El charro cantor no tuvo para pagar la hipoteca de la casa de los padres de Jorge, con lo que cubrió la deuda de la hacienda de Catipoato, de La Doña. Sobre el collar de esmeraldas existen versiones encontradas, por un lado la actriz, narra en su autobiografía: María Félix, todas mis guerras, que David Negrete le reclamó la devolución del collar alegando que Jorge no lo había terminado de pagar y era injusto que sus herederos cargaran la deuda. Orden judicial vs. María Lo dado, dado, fue la respuesta de La Doña a los Negrete. Lo consideraba mío y me pareció un atropello, querérmelo arrebatar. ¿Qué culpa tenía yo de que Jorge no lo hubiera pagado? A principios de 1954, cuando María Félix quiso regresar a Francia, dos policías se pararon frente a ella con una orden judicial que le impedía salir del país. La actriz debía permanecer en México, hasta resolverse el problema del collar. Mientras la familia Negrete presentó denuncia formal contra La Doña, ésta los acusó de haberse quedado con un cofre lleno de monedas antiguas, guardado en una caja de seguridad. Aseguró que Jorge se había quedado con la llave, al viajar ella a París. ¡Se cobraron a lo chino!, sentenció y no devolvió el collar de esmeraldas. María Félix revela en su autobiografía, que ella pagó finalmente con mi dinero, la deuda del regalo de bodas. Sin embargo, otra versión señala que al iniciar su relación con el rico empresario francés Alex Berger, fue él quien desembolsó los 300 mil pesos para liberarla del problema y darle el placer de disfr utar su valiosa joya. Aprovechando el escándalo, el productor cinematográfico Guillermo Calderón se apresuró a echar a andar una película, titulada El collar de esmeraldas. Ana Luisa Peluffo sería la encargada de encarnar a María en la cinta. El rodaje fue echado abajo ante la oposición de la actriz, ¿Por qué van a meterse con mi vida?, explotó contra el productor. Aunque La Doña aseguró en los 90 que el collar de esmeraldas ya no existía mandé engastar las esmeraldas en otras piezas, de seguro que de una u otra forma el collar de la discordia, entre la famosa estrella y los familiares de El charro cantor, terminó en manos del inesperado heredero universal de María: Luis Martínez de Anda, que ha comenzado a subastar varios de los bienes de la actriz. Nadie sabe para quién trabaja.





