Muchos buscan el trono de ´El Vale´
El fenómeno mediático y de venta de discos que surgió a partir de la muerte de Valentín Elizalde, ha llevado a varios exponentes de la música popular a querer llenar ese vacío. Muchos artistas comienzan no sólo a emular su estilo de cantar, sino también su forma de vestir, posar y balancear su repertorio entre baladas, temas festivos y corridos. Programadores de radio de toda la República ya tienen su lista de la generación post Gallo de Oro y repiten constantemente los nombres de Jesús Flaco Elizalde y Francisco Chico Elizalde, sus hermanos; el tapatío Pancho Barraza, El Chapo de Sinaloa, Víctor García y Erasmo Catarino, de La academia. Pero en el mercado han empezado a promocionarse con fuerza el tapatío Vicente Arreola, residente en Estados Unidos, y Beto Campos. De entre los mencionados, José Luis Marín, gerente de producto popular de Universal Music, quien tiene a su cargo la herencia discográfica de El Vale, tiene sus preferencias. "Creo que El Flaco es el que tiene la voz más parecida. Chico no es similar; a El Chapo le falta estatura y Pancho Barraza es un talento desperdiciado que puede lograr algo, pero nosotros no buscamos a alguien que supla a Valentín, queremos mantener su leyenda, de eso nos vamos a encargar." Buscan el trono Todos comparten la característica de cantar con banda de alientos, estilo sinaloense. En la generación que sigue a Valentín Elizalde se pueden contar estilos similares, algunos inspirados en su trabajo y otros que parecen copiarlo. La mayoría de los aspirantes tienen carreras establecidas, con discos grabados, como el caso de sus hermanos El Flaco y Chico Elizalde. El primero acaba de cumplir 30 años, el 14 de enero, e inició su carrera en 2001 al abrir un concierto para los Tigres del Norte. Debutó llevando bigote, pero al quitárselo dejó ver su gran parecido con El Gallo de Oro. Su voz es la más parecida, incluso su tono y las palabras entrecortadas. Con tres discos editados de forma independiente, se desmarca y asegura que no desea ocupar el lugar de su hermano. "Sólo trataré de darle a la gente cariño, como hacía él", señala, y se prepara para lanzar su cuarto álbum llamado Culpable o no. Chico es el menor de la dinastía. A sus 22 años, tiene dos discos grabados y está a punto de lanzar un álbum doble de covers , en homenaje, dice, a El Vale . Aunque su voz es poco parecida, en vivo sorprenden sus ademanes, su baile y la manera de moverse sobre el escenario, similar a Valentín. Inició su carrera a los 17 años con el disco No quieren que te quiera y es señalado como un intérprete con carisma y mejor voz que sus hermanos. Con una trayectoria de 15 años y 20 discos, la carrera de El Chapo de Sinaloa ha tenido aceptación al cambiar los corridos por baladas con banda. En 2006 su tema "Recostada en la cama" fue uno de los más tocados en el occidente del país, y a su favor tiene experiencia y tonos similares a Elizalde, aunque físicamente dista de éste por su característico bigote abultado. El sinaloense Pancho Barraza, ex vocalista de Banda Los Recoditos, como solista ha desarrollado un estilo con tendencia al romanticismo. Sus baladas lo han colocado cerca de Elizalde, según muchos conocedores y fans, pero su voz es menos grave y sus alcances mayores. Incluso pertenece a una generación anterior. Ha grabado más de 18 discos con éxitos como "Ignoraste mis lágrimas" y "Mis canciones de amor". Canta con banda, grupo y mariachi, pero la mala administración de su carrera ha detenido un camino ascendente que tuvo sus mejores momentos a finales de los años 90. En foros de internet se alaba la voz educada de El Halcón de la Sierra y especialistas en música grupera lo colocan como heredero de Chalino y Lalo Elizalde (padre de Valentín). Canta corridos, pero sus éxitos son baladas como "Pídeme la luna", aunque también suele interpretar temas pícaros y cumbias. Dentro de los nuevos lanzamientos destaca Vicente Arreola, un tapatío que ha desarrollado su carrera en Nevada, Estados Unidos. Su desenvolvimiento físico, estilo y hasta la manera de posar advierten su inspiración de un estilo ajeno. Acompañado de banda, lanza su disco Amargo adiós que ha comenzado a circular en EU. Por su parte, el zacatecano Beto Campos, con su primer álbum Con la frente en alto se ha distinguido por mantener un timbre similar a los ya mencionados, aunque su estilo mezcla no sólo la banda de vientos sino el sierreño, hecho sólo con cuerdas. Finalmente, Erasmo Catarino y Víctor García alzan la mano como parte de una nueva generación. Víctor posee una voz que se puede mover al pop y a los sonidos gruperos, y su imagen estilizada lo deslinda del arraigo popular, aunque sus interpretaciones con banda tienen bravura, mientras Erasmo Catarino posee una vena popular natural, pero una voz con mayores alcances que el común de los cantantes gruperos. Ambos tienen en contra ser producto de la televisión, por consecuencia su música tiene marcos definidos y no enfrenta los riesgos de quienes emergen de escenarios humildes. Brotan ´Elizaldes´ por todos lados En el afán de sumarse a esta ola que busca un lugar en la música, han surgido intérpretes que usan el apellido Elizalde. "La mamá de El Vale está molesta porque han salido muchos Elizalde. En el norte hay un cantante que se presenta como El Güerito Elizalde, otro como Chayito Bojórquez Elizalde y ahora se hace llamar Chayito Elizalde Bojórquez", comenta una persona cercana a la familia del cantante. Estos intérpretes elaboran sus logotipos destacando el apellido, para confundir a los asistentes a los bailes. José Luis Marín, quien trabajó de cerca con El Gallo de Oro, atribuye este fenómeno a que muchos cantantes de bares y bailes siguen un estilo. "Cuando ese artista ya no está, se atreven a salir a la luz. Esa gente existe desde que el artista está vivo, tratan de imitarlo, pero lo que nadie puede lograr ni imitar es el mismo carisma", concluye.





