aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Pedro Infante era un macho muy especial

Julio Alejandro Quijano| El Universal
Domingo 15 de abril de 2007
Su biógrafo José Ernesto Infante dice que amaba a las mujeres, niños y a las abuelitas

¿Por qué Pedro Infante sigue vivo en el corazón de los mexicanos? Su sobrino y biógrafo José Ernesto Infante se basa en hechos poco difundidos e incluso ignorados para ensayar algunas hipótesis. Quizá porque lo recuerdan como tercera base de la selección de Mérida contra Cuba, en aquel partido de beisbol a beneficio de los damnificados por el huracán Janet.

Su participación fue poco publicitada y los periódicos tampoco consignaron el hecho de que él mismo realizó vuelos de salvamento en su avión cuatrimotor, con el que rescató prioritariamente niños y mujeres para llevarlos de Mérida a Chetumal.

Ahí estaba pues, Pedro Infante, jugando la tercera base, alentado por la historia de un niño de 11 años a quien había localizado en aquella jornada de 24 horas de salvamento. Lo encontró en Mérida y lo llevó a Chetumal, pero el niño lloraba porque había perdido a sus padres. Infante lo llevó de regreso para buscarlos y su afán fue recompensado con un final feliz.

José Ernesto Infante dice: "Fue un ser humano con defectos y virtudes, pero no se exagera al decir que la admiración hacia el personaje, su buena fe, el amor y el cariño a su pueblo, superan las cosas negativas".

Tiene razón en dimensionar el aspecto humano. Sólo así puede explicarse aquel pleito entre dos de sus mujeres, María Luisa León e Irma Dorantes, quienes disputaban ser reconocidas como esposas legítimas. Él pagaba los abogados: el despacho de Arsenio Farell defendió a la primera, mientras que a Dorantes la puso a resguardo de José López Portillo, en ese tiempo un abogado de prestigio.

José Ernesto dice: "Es imposible saber qué pensaba, pero creo que jugaba un poco con la autoridad, con la idea de que todo lo resolvía. Trataba de satisfacer a ambas, sin favorecer a ninguna. Era muy asediado por las mujeres, pero también era serio y cuidadoso; sabemos de sus aventuras, pero también que procuraba repartir su tiempo con todos sus seres queridos y siempre estaba en comunicación con sus hijos".

El biógrafo sabe que es indispensable "tener cuidado en no dañar la imagen de ídolo, sin omitir que tuvo algunas fallas y defectos".

El tema del machismo es ineludible. En una parte de su cinematografía, Infante encarnó el ideal de hombre fuerte y voluntarioso, pero indiscutiblemente macho. El crítico Rafael Aviña lo resume como "un cine exageradamente mexicano, como el tequila y sus machos bravíos. donde crece el culto al macho y le hace un homenaje en sí mismo".

José Ernesto explica: "Cierto, pero Pedro representó un machismo en defensa de la mujer, fue promotor del cariño a las madres, las abuelas y los niños. No era un machismo que le faltaba al respeto a la mujer".

Desde su punto de vista, esto también explica que Pedro siga vivo: "Hoy, a 50 años de su muerte, es una presencia de prestigio y auténtica mexicanidad en el exterior, por la dignidad de su figura de charro, indígena y hombre del pueblo".

Lo cierto es que sigue vivo. Hace meses los pobladores de Mérida, en los alrededores del convento de Izamal, amanecieron con una noticia: ladrones intentaron robar la Virgen de Izamal. Los más viejos se escandalizaron no sólo por la herejía, sino porque recordaron: "¡Esa virgen la coronó Pedro Infante!". En efecto, él donó la pequeña corona de brillantes y oro blanco que provocó la tentación de los ladrones. Es una historia que permanecía en el anonimato.

Si los argentinos aseguran que Gardel canta cada día mejor, bien se puede decir que Infante cada día está más vivo, gracias a las historias que alimentan su biografía y mito.



Ver más @Univ_espect
comentarios
0