Entregaba su corazón a todas y las llevaba de paseo en avión
"¡Váaalgame Dios!", solía expresar una y otra vez Pedro Infante en su personaje de Luis Antonio García (Los tres García y Vuelven los García) cuando veía a alguna linda chica, a pesar de que la abuela Luisa (Sara García) lo pellizcara. No tan alejado de la realidad, además de ser un caballero, el ídolo mexicano se caracterizó por ser el eterno coqueto. Por más que lo evitara, no faltó la mujer que dio el primer paso al manifestarle su amor. Es cierto, Pedro Infante tuvo muchos amores, se casó dos veces, aunque es curioso que nunca se divorció. Y tal fue el acoso de sus seguidoras, que María Luisa León, Lupita Torrentera e Irma Dorantes optaron por aguantarse a pesar de experimentar sentimientos encontrados, los cuales van desde la comprensión al sufrimiento. "Pues sí. Creo que mi mamá (Lupita Torrentera, segunda pareja de Pedro) debió haber sufrido muchísimo. Ella me decía: ´No, es que yo me tenía que hacer guaje, porque era tal el acoso que no había más´. O sea, te tenías que cuidar porque enloquecían por Pedro. "Y yo le preguntaba a mi mamá: ´¿Cómo podías aguantar que las viejas se le lanzaran a mi papá?´. Entonces ella me respondía: ´Lupita, lo tenías que perdonar, porque las mujeres le rogaban y se le aventaban´", dijo a EL UNIVERSAL Lupita Infante, hija de Torrentera. "(De hecho) dice mi mamá que las primeras veces que él se quedó en casa ´no quería perderme un segundo de verle su cara y me quedaba toda la noche viéndole´. Y yo pensaba que no podía ser; sin embargo, podría definir a mi papá como una persona que tenía magia. Fue un hombre consentido de Dios, porque todo tenía afinado; era guapo, carismático, tenía buena estatura, el cuerpo que logró hacer; además, tenía clase y cantaba bello; tenía un encanto maravilloso", agregó. ¡A pasear todas con él! Además de su físico y talento reconocido, Pedro Infante se ganó millones de corazones por su sencillez. El propietario del Hotel Boulevard Infante, Juvencio Sosa Chacón (de 82 años), que fuera la casa del Ídolo de Guamúchil, recordó así uno de los momentos de coquetería del protagonista de cintas como Dos tipos de cuidado. "Cuando él murió, yo tenía 32 años. En la mera esquina vivía mi novia. Yo venía a verla siempre y ella me decía: ´Aquí vive Pedro Infante. Siempre cuando sale me grita: ¡hey chaparrita!´. Él era muy coqueto, muy vacilador", dijo Juvencio, en entrevista en Mérida. "Actualmente tengo 76 años, pero en esa época (antes de que falleciera Pedro en 1957) y antes de casarme, yo y muchas muchachas de aquí nos íbamos a donde aterrizaba su avioneta. Todas iban para que les diera una vuelta y sí lo hacía; era muy sencillo", comentó Florentina Osorio, comerciante.





