Reestrena obra de los 60
El diario de un loco , la legendaria obra de teatro rusa que Carlos Ancira presentó en México durante 20 años, fue reestrenada este fin de semana con Radamés de Jesús en el papel de Ivanovitch Papristchin, y bajo la producción de Carmen Montejo. Ancira presentó por primera vez este personaje en el teatro Reforma en 1964 a los 35 años. Radamés de Jesús tiene la misma edad, ahora que estrena esta nueva versión. Es la única coincidencia En aquel 1964, Ancira ya tenía la experiencia de haber puesto a Samuel Becket, Ionesco, Juan Ruiz de Alarcón, Bertold Brecht. Además, era un devorador confeso de literatura rusa, sobre todo de Dostoyevski, cuyas obras ya había agotado cuando tenía 18 años. Con su interpretación de Diario de un locoganó en Moscú el premio a Mejor Actor Extranjero. A diferencia de él, Radamés de Jesús se enfrenta a Ivanovitoc Papristchin con mucho más entusiasmo que solvencia. Uno de los parlamentos trascendentes de este monólogo es el momento cuando Papristchin expresa seguro: "¿Cómo pude imaginar que yo era un vulgar oficial de quinta? ¿Yo? ¿Cómo pudo meterse en mi cerebro este pensamiento extravagante, insensato? Me siento feliz de que a nadie se le haya ocurrido meterme en un manicomio". En ese momento, el público entiende la naturaleza de este "loco": somos nosotros mismos; cada vez que anhelamos y soñamos, nos convertimos en Ivanovitch Papristchin. La interpretación de Radamés (por lo pronto en la función de estreno) dejó una sensación de ansiedad en vez de identificación. El público pocas veces se sintió ante un espejo y en cambio se vio ante un personaje extravagante. El propio Radamés de Jesús sabe que el reto es difícil, pero argumentó sus motivos. "Quiero hacer un teatro que provoque reflexiones en el público". Este aspecto es otra coincidencia con Carlos Ancira, quien dijo: "Siempre anhelé trascender. "Lo importante es vencer a la vida y caminar por el escenario maravilloso de la naturaleza, aunque sólo sea un espejismo". Por otra parte, Carmen Montejo no sólo está produciendo teatro con Diario de un loco e Identidad propia, sino que este año actuará en el segundo largometraje de Alfredo Galindo, con quien ya trabajó en Las ladrilleras. Es un director originario de Saltillo que desde hace dos años busca el apoyo para producir esta segunda cinta con temática homosexual y que plantea el problema de la represión que aún hoy viven. Más que una simple actuación, Montejo está interesada por el fondo del problema. "Las relaciones homosexuales deben tomarse con naturalidad. Por supuesto que apoyo la recién aprobada ley de convivencia", expresó.





