Quería ser torero
Ayer a las 11:00 horas, el cuerpo sin vida del crítico y guionista de cine Tomás Pérez Turrent fue llevado al Panteón Español para ser cremado tras su fallecimiento el martes debido a un paro cardiaco. La familia dijo a EL UNIVERSAL que prefirieron no seguir la carroza fúnebre. "Nosotros no queremos ver porque es un lugar muy horrible y muy personal", manifestó su hija Natalia, mientras personal de una funeraria de Félix Cuevas, en el DF, ingresaba a la sala de velación para retirar las coronas y arreglos florales del lugar. Diez minutos después salió el féretro. "No sabemos si recogeremos las cenizas hoy en la tarde (ayer) o mañana. Las depositaremos en una maceta dentro de la casa, como él siempre quiso", comentó Natalia, luego de que agradeció las muestras de cariño de quienes acudieron a la sala de velación. "Para mí el legado es todo lo que me dio mi padre, lo que me dejó: todos mis intereses, mis amores, mis odios y pasiones; todo lo aprendí de él; vienen de él", agregó. Sin duda don Tomás Pérez Turrent, quien trabajara a lo largo de 33 años en la Compañía Periodística Nacional EL UNIVERSAL, "era un hombre muy querido y admirado", tal como lo dijo el director de Vidas errantes Juan Antonio de la Riva, con quien escribiera el guión de la mencionada película. Varios amigos estuvieron con él para darle el último adiós. Personalidades como Ofelia Medina llegaron al lugar. La familia que dejó Pérez Turrent, integrada por su ahora viuda Gillian Turner Casbolt y sus hijos Diego y Natalia, se fundió en un fuerte abrazo; las lágrimas fueron casi instantáneas. La noche anterior, lo visitó su amigo José de la Colina, quien recordó que Pérez Turrent quiso ser torero. "De hecho si no mal recuerdo una vez toreó. Creo que es el único torero que se cambió al cine", indicó mientras sonreía. También estuvo presente Víctor Ugalde (actual secretario ejecutivo del Fondo de Inversión y Estímulos al Cine Mexicano (Fidecine), entre otros.





