Encienden motores con su voz
Kuno Becker creció con las caricaturas, preguntándose quién hablaba tras la imagen de Don Gato, así como de otros personajes de caricatura y Kate del Castillo intentó, hace años, sin éxito, ingresar al elenco de Toy Story 2 como la vaquerita Jessy. César Bono inició en el medio, prestando su voz a algunos programas de cuyo nombre ya no se acuerda; y Pedro Armendáriz Jr. hacía volar su imaginación con las películas de Disney. Ahora, los cuatro actores se reunieron para dar vida a los personajes principales de Cars, el nuevo filme de la productora Pixar, que se estrena mañana en las pantallas nacionales. Kuno es Rayo McQuenn, un veloz auto de carreras; Kate es Sally, una sexy Porshe; César es Mate, una grúa oxidada; y Pedro, un carro-juez, cuyas mejores épocas ya pasaron. "Crecí viendo las películas donde El Tata (Jorge Arvizu) era la voz de los personajes, como Pedro Picapiedra, así que cuando se me invitó, sabiendo que era Pixar (Buscando a Nemo y Toy story) no lo pensé mucho. "Ahora espero que esto del doblaje no se me quede y en unos años esté precisamente como El Tata", bromea Kuno, mientras luce una chamarra deportiva tipo corredor de autos, en un viaje relámpago a México para promocionar el filme. Cars es la historia de McQueen, que un día se pierde en las carreteras, sin saber que aprenderá una lección de vida de la mano de Sally, un auto-abogada que también busca salirse de su rutina. De todos los mexicanos que prestaron su voz, Kate es las más emocionada, y cómo no, si en 1999 se quedó con las ganas de participar en el doblaje del filme Toy story 2 en uno de los papeles principales. "Fui, hice el casting y no me quedé. Hace poco me hablaron para decirme que habían escuchado ese demo y me querían para Sally. "Lamentablemente, fueron cinco horas de trabajo; me hubiera gustado que fueran más, porque es maravilloso todo esto", dice. Cars tuvo un presupuesto aproximado de 70 millones de dólares (unos 770 millones de pesos), requiriéndose cuatro años de trabajo para su realización. El filme es dirigido por John Lasseter, el mismo de las dos entregas de Toy story y Bichos. En total se tradujeron al español, dice el cineasta, 150 tomas. "Lo más importante es crear historias que digan algo a la gente, les transmitan cosas. La película es en tercera dimensión, pero eso no quiere decir que sea mejor que una en 2D (animación plana), siempre he creído que ésta última ha sido el chivo expiatorio para las malas películas. "Lo que se hace en Pixar es siempre buscar historias agradables, con personajes entrañables", explicó.





