Reposa Retes bajo una jacaranda en la UNAM
El último adiós a Ignacio Retes fue perfecto. La que fue su familia durante toda su vida se reunió para despedirlo y celebrar una existencia plagada de logros. Todos estaban ahí: su esposa, sus hijos, sus nietos, sus amigos, sus compañeros, sus admiradores y sus alumnos. Las cenizas se depositaron en una jacaranda afuera del Centro Universitario de Teatro de la UNAM, al tiempo que globos blancos eran soltados al aire y estudiantes del CUT recitaban "A las cinco de la tarde", una de las poesías más emblemáticas en la existencia de Ignacio Retes. Figuras de todos los ámbitos acudieron al Centro Cultural Universitario: Juan Ramón de la Fuente, rector de la UNAM; Gerardo Estrada, director de Difusión Cultural; Armando Casas, el director del CUEC, los realizadores Jorge Fons, Gabriel Retes, Sergio García, el escritor Ignacio Solares, el director de la Filmoteca de la UNAM, Iván Trujillo; así como la guionista Lourdes Elizarrarás y los actores Arcelia Ramírez, Bruno Bichir, Emilio Guerrero, Alonso Echánove, Peggy Echánove, Julieta Gurrola y Héctor Ortega. El director de cine, Gabriel Retes fue el primero en tomar la palabra para emprender un recorrido por la vida de su padre, considerado una de las figuras de teatro más importantes en México, y destacar los "momentos estelares" de su vida. Después siguieron Ignacio López Tarso, Vicente Leñero y Luis de Tavira, tres personajes fundamentales en la historia de don Ignacio Retes, fallecido el 23 de abril víctima de cáncer de páncreas. "Qué mejor lugar para rendirle tributo a Ignacio Retes que el Centro Cultural Universitario de la UNAM", expresó el actor Ignacio López Tarso. "Me enseñó a conocer palmo a palmo una escenario, a respetarlo, a disfrutarlo y a vivir en él. Mi vida junto a Retes tuvo momentos extraordinariamente bellos", quien fue dirigido por Ignacio Retes en la obra de teatro Los hombres del cielo . Leñero prefirió leer un texto que escribió en 1995, con motivo de una de las presentaciones de don Ignacio Retes en un teatro de la UNAM. "Fue el primer director que se interesó en una obra de teatro mía, que me enseñó que para hacer teatro se necesita ser más que un literato y que la dramaturgia es para ahorita", comentó el escritor. El dramaturgo Luis de Tavira agradeció a Ignacio Retes "el placer de su existencia" y dijo que fue un hombre que "se fue haciendo joven mientras los años pasaban". "Es un campeón mundial de teatro, como el mismo decía. Fue un militante del teatro que murió en el campo de batalla. "Ha muerto Ignacio Retes, pero le sobrevive el teatro", concluyó De Tavira. La despedida terminó con un caluroso aplauso, con las esferas blancas que se elevaban al cielo y con un Goya que retumbó el CUT, que fuera la última y ahora es la nueva casa de Ignacio Retes.





