Amante de las ovejas gana "Gran Hermano"
Madrid (DPA). El funcionario zaragozano Pedro Oliva, apodado por sus compañeros "Pedro Cordero", fue elegido ayer ganador de la cuarta edición de "Gran Hermano" de España y, haciendo honor a su sobrenombre, dedicó emocionado el premio de 300 mil euros "a todos los que crían ovejas". Pedro, de 33 años, trabaja como auxiliar administrativo y su mayor afición son las ovejas, a las que cuida a diario en su pequeña explotación de ganado. Minutos antes de abandonar definitivamente la casa, "Gran Hermano" decidió sorprender al joven metiéndole sus ovejas más queridas en la casa, entre ellas "Jirafa", que contaba con el honor de haber sido mencionada varias veces por Pedro y de cuya anatomía incluso daban testimonio varias fotos que guardaba el concursante. Rafa, el seminarista, fue el primero de los tres finalistas en salir de la casa y se ganó una vuelta al mundo para dos personas, aunque aún es una incógnita a quién se llevará de acompañante, y sobre todo si este acompañante vestirá faldas o pantalones. El ganador, Pedro, llegó a Telecinco en medio de un gran despliegue de fuegos artificiales. Muy querido por todos los concursantes, trabajador, compañero y sincero, se salía fuera de sí cuando llegó al estudio. Allí le mostraron a Pedro las imágenes del romance que tuvieron su mejor amigo el rompecorazones argentino Matías y la dueña de su corazón, su "caprichito loco" la andaluza Inma en Año Nuevo en el jacuzzi. A la pregunta de qué hará con los 300 mil euros, Pedro dijo que en primer lugar devolverá un crédito al banco, en segundo le haría un regalo a sus padres y que en tercer lugar pagaría unas invitaciones que había prometido. Y como era de esperar, una sustanciosa y cuarta parte será, en palabras del ganador: "Para mí y para las ovejas".





