Para Alonso su herencia fue una "entrañable amistad"
Para Ernesto Alonso, la controversia que se ha desatado por el supuesto asesinato de María Félix, alegato utilizado por los familiares de la diva mexicana para solicitar la exhumación del cuerpo, gira antes que nada con relación al dinero, del cual, dijo, no recibió nada, ya que la mejor herencia de la actriz fue su "entrañable amistad". "A mi me heredó su amistad. Que más puedo pedir, una amistad tan grande como la que tuvimos, para mi vale mucho más que el dinero", aseguró Alonso a Joaquín López- Dóriga, en una entrevista realizada por el periodista en su espacio noticioso nocturno del canal 2. El productor de La Otra dijo también que el polémico caso tiene connotaciones económicas, toda vez que al momento del fallecimiento de Félix, el pasado 8 de abril, "hubieran reclamado desde un principio". "Dicen que yo me salí extrañamente de ahí (Bellas Artes), lo cual saben perfectamente que no es cierto, salí porque me enfermé y el doctor de Bellas Artes me dijo que me fuera inmediatamente porque estaba a punto de darme un infarto", explicó. "Lo que digo, por qué no pidieron eso (que abrieran el ataúd) cuando estuvieron en Bellas Artes, es lo único extraño. Lo hicieron hasta que se leyó el testamento", comentó al periodista, quien también estuvo en la casa de Polanco el día de la muerte de La Doña. Alonso repitió la historia que vivió el día de la muerte de la diva y repasó el episodio sobre el cierre de la ventanilla del ataúd en el que fue enterrada. Reiteró que él no cerró el ataúd ni supo quién lo hizo. "Yo no lo dije (que fuera cerrado el ataúd). Estela Moctezuma y yo preguntamos a Eugenia, su hermana, porque teníamos que consultarlo. Le dijímos que era conveniente que lo dejáramos cerrado porque a María no le hubiera gustado que la vieran muerte, fundamentalmente y por respeto a ella, pero todos los que estaban ahí dijeron que sí. "Yo no cerré, porque estaba atrás. Tú me recuerdas, tú estabas ahí. Antes que lo cerraran estaba atrás de la etapa y fue cuando Eugenia besó a María y dejó ahí un retrato de su madre. Ya cuando bajaron la tapa, me fui a la cocina y estuve contigo, pero la tapa yo no la cerré. No supe quien tenía la llave", argumentó el productor a Joaquín López-Dóriga.





