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Ni la lluvia enfrió la "Odisea" de *NSYNC en el estadio Azteca

Habacuc Guzmán Frías| El Universal
Lunes 03 de septiembre de 2001
Tecnología, baile y buena música hicieron que la larga espera valiera la pena. Mujeres, la mayoría de los 55 mil espectadores

La "odisea" terminó y ni la lluvia impidió que este último recorrido por la cultura "pop" finalizara ante más de 55 mil personas que apreciaron un espectáculo lleno de parafernalia, coreografías y música.

La espera fue larga, y el Coloso de Santa Úrsula fue hinchando sus entrañas con la presencia de miles de fanáticos en su mayoría mujeres, que desde temprana hora se dispusieron a tomar sus asientos.

Toda la noche sería del pop y para empezar con el viaje aparecieron en el escenario Rabanitos Verdes, quienes más allá de motivar la euforia de las almas ahí reunidas, provocaron chiflidos por parte de la concurrencia.

Sólo fueron seis temas los interpretados por esta banda juvenil que inicia su carrera artística.

La noche comenzaba a caer y las nubes comenzaron su acecho sobre el cielo.

"¡Llévela, llévela!, de a 5 las capas, cómprelas", rezaban los vendedores que con una precisión más certera que los meteorólogos pronosticaron un chubasco que pronto caería.

Siguieron entonces los teloneros en el escenario y ya cerca de las 19 horas la otrora "superestrella del pop", Deborah Gibson, apareció en el escenario demostrando el ocaso de su carrera, la cual inició hace ya más de una década.

La paciencia comenzaba a agotarse y los relámpagos a surcar los cielos. Como en pocos conciertos, saltó en el escenario una tercera cantante llamada Christina Milian, que con coreografías de breakdance y covers de Destiny s Child y otros artistas animó a los asistentes, pero tras siete canciones la gente sólo deseaba una cosa: ver a *NSYNC.

Las luces del recinto se encendieron y repentinamente las tres pantallas del escenario anunciaban una buena noticia: "Cuenta regresiva: 30 minutos para *NSYNC".

Algunos anuncios publicitarios comenzaron a ser proyectados y en cada imagen en la que aparecían los rostros de los integrantes de la banda de Florida, los gritos de la gente no se hicieron esperar para hacer rugir literalmente al Estadio Azteca.

La cuenta regresiva llegó a 60 segundos y las miles de gargantas fueron envolviendo la aparición de cinco individuos disfrazados con capas.

Era una ilusión y en el escenario, ubicado entre el público, emergieron Justin, Lance, Chris, Joey y JC para iniciar el esperado concierto con Pop , el primer sencillo de su más reciente producción Celebrity .

Ahora ya todo estaba listo y la gente respondía a cada movimiento corporal de los cinco cantantes que no vieron un Estadio Azteca tapizado por luces fluorescentes.

Cada movimiento era captado por las cámaras y transmitido por las grandes pantallas, que con lujo de tecnología hicieron ver que este espectáculo también estaba diseñado para ser visto a través de las tres pantallas.

Tearin ' up my heart , fue la siguiente canción a interpretar y la espera del público quedó satisfecha al ver la gran cantidad de equipo y maquinaria que se utiliza para este concierto.

Fue entonces también que atravesaron la pasarela que comunicaba a los dos escenarios para postrase en un extremo y elevarse en unas plataformas arriba de tres o cuatro metros de altura.

"Gracias Ciudad de México", fueron las palabras de los cinco artistas que nunca se había presentado en nuestro país, ni ante un foro de tal tamaño.

Las luces hacen presencia y exaltan los movimientos, un haz de rayos láser ilumina el firmamento y la pantalla gigante ubicada en el centro del escenario se parte para llevar al entarimado a los integrantes de esta banda, que durante todo el espectáculo empleó siete cambios de ropa.

Todo es una historia y entre canción y canción mostraron varios segmentos en los cuales, de igual forma aparecían como vaqueros, actores de cine mudo o hasta personajes de videojuego.

Sin embargo el pronóstico del vendedor de capas contra la lluvia se comprobó y las nubes dejaron caer su carga, para empapar a los presentes y al escenario.

"Esta es una presentación muy especial porque aquí termina nuestra gira y queremos invitar a todo el equipo que trabaja atrás de todo esto", y para celebrar esta despedida, Just the Two of Us fue el tema elegido para agradecer a los presentes.

A pesar de la lluvia, los ánimos no decayeron y *NSYNC no se inmutó ante el chubasco, que dejó ver que no descansarían hasta dar por terminado este gran concierto.

Space Cowboy trajo también uno de los momentos más espectaculares de la noche cuando, colgados por cables, el quinteto voló del escenario principal al secundario para regresar a montar unos toros mecánicos de corte bastante futurista.

Promise you y Gone marcarían una pausa en la intensidad del concierto y darían paso a una de las parte más entretenidas.

It's gonna be me trajo a la vida a muñecas y puso en el escenario a muchos juguetes, simulando así la historia que se relata en el videoclip de la misma canción, la cual sin duda fue una de las más ovacionadas por el público.

See right throught you , Up against the wall y Celebrity fueron las canciones que perfilaban la recta final de un concierto en el cual el escenario fue aumentando su pirotecnia y despliegue tecnológico.

Something like you , Falling y Selfish dieron un tono más romántico a la velada, en la cual las gargantas de las fanáticas no se detuvieron en las muestras de cariño.

La lluvia había parado ya y ahora el entusiasmo regresaba para dar el último gran cierre de esta gira.

No strings attached y Game Over hicieron gala de la capacidad tecnológica del escenario y la creatividad del espectáculo.

Pero ya era momento de decir "Bye, Bye, Bye" y los agradecimientos no pararon, así como los gritos y las grandes ovaciones que cerraron el "Pop Odissey Tour".



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