Héctor Bonilla y Damián Alcázar, "¡homosexuales!"

. (Foto: EL UNIVERSAL )
Héctor Bonilla y Damián Alcázar estrenaron la puesta en escena de Charles Dyer, La escalera . Una puesta en escena más que refleja los altibajos de una pareja homosexual. Ambos actores le dan vida a una pareja de peluqueros; gracias a la adaptación que hizo el propio Bonilla, la trama se desarrolla en Guanajuato, México. Esto, debido a que precisamente en ese estado de la República mexicana es donde los legisladores más se han ocupado de menospreciar la libertad de sexo. En el montaje todo comienza dentro del negocio de esta pareja de amigos que han estado juntos por años. Dentro de las cosas que valen la pena destacar en La escalera es la atinada caracterización que hacen, Bonilla y Alcázar. Héctor se vistió con pantalón de mezclilla, huaraches, camisa anaranjarada, un chalequito y una peluca rubia, por supuesto, amarrada como una "cola de caballo". Por su parte, Damián tuvo que sacrificar su belleza masculina para transformarse en un gordo y ya maduro homosexual. Para conseguirlo tuvo que meterse entre la ropa una pansa y el par de nalgas de esponja. Además, por si eso fuera poco, sale luciendo un turbante en la cabeza, que tapa la calvicie que padece. La escenografía consta de una casa, adaptada a la peluquería, muy al estilo guanajuatense. La madera salta a la vista y hace juego con lo gariboleado de las ventanas. La iluminación que se utiliza en esta puesta en escena es pobre, solamente se hace hincapié en los cambios de horario, que se reflejan a través de las ventanas, pero no en los movimientos escénicos. La noche del jueves se llevó a cabo su estreno, en el teatro Lídice, antes San Jerónimo. A pesar de que la gente esperaba a los invitados que fueron requeridos, un gran número de ellos no pudieron asistir, tal vez por ser Semana Santa. Entre los ausentes podemos mencionar a los Camacho, Alejandro y Rebecca Jones. Sin embargo, otros si llegaron a la cita, como Angélica María, Lissett, Mario Iván Martínez y Roberto Sosa, por mencionar algunos. La escalera pretende recrear una relación de pareja con las mismas preferencias sexuales, que luchan por salir adelante; sin embargo, se queda en el intento, pues solamente toca partes medio chistosas de una pareja. Vean y juzguen ustedes mismo, se presenta de viernes a domingo, en el teatro Lídice.





