aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Victorio,historia de amistad, amor y drama

César Huerta| El Universal
Viernes 06 de mayo de 2011
<i>Victorio</i>,historia de amistad, amor y drama

TRAGEDIA. Dos personas se enamoran pero, por diversos motivos, no pueden estar precisamente juntos y felices. (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )

Irán Castillo la define como una nueva versión de “Romeo y Julieta”

[email protected]

Irán Castillo la define en pocas palabras y con seriedad: es Romeo y Julieta en una historia urbana. La actriz veracruzana se refiere así a Victorio, película que llega hoy a la pantalla grande y que aborda la vida de un mara cuyo deseo es salirse del grupo y una joven con sida.

Los dos se enamoran pero, por diversos motivos, no pueden estar precisamente juntos y felices.

“Es una película que va a conmover muchos corazones”, dice.

El filme se rodó hace cuatro años en locaciones del estado jarocho, hasta donde se trasladó el crew comandado por el director Alex Noppel.

Bajo el hombro llevaba el guión escrito por la hondureña Elizabeth Figueroa para hacerlo realidad. Y para los personajes principales a Irán, Luis Fernando Peña, Roberto Sosa y Manuel Ojeda.

Los dos primeros serían la pareja no concretada; el tercero interpretaría a un travesti homosexual y el último al líder de un grupo mafioso.

“Desde un principio la historia de la mara ya estaba, la trasladamos a México porque sabemos que aquí también existen ellos. Pero nunca tuvimos la intención de mostrar el fenómeno de ese grupo”, dice Noppel. “La película trata sobre la marginación, sobre conflictos que se viven en barrios bajos. Es dar importancia a problemas como el narcotrafico, la prostitución, el sida. Dentro de todo esto se desarrolla una historia de amistad, amor y drama”.

En el elenco de Victorio también figuraron Carmen Salinas, Leticia Valenzuela y Guillermo Quintanilla.

Como la mara

Para la realización de Victorio se necesitó que el equipo creativo leyera libros sobre la mara y documentales alusivos a ese grupo. Así que entres los tatuajes que portó Peña el departamento de arte y maquillaje seleccionó una telaraña, que significa haber estado en prisión; una daga en el corazón, por decepciones, y una lágrima del lado izquierdo, debido a la muerte de su hermano.

La caracterización fue tan buena que en la locación la gente evitaba a Peña, quien a veces se sentaba en la calle, y no reconoció por días a Irán. “Eso me dio mucha felicidad, porque quiere decir que estaba pasando desapercibida”, narra la actriz.

 

Joel Núñez, productor, recuerda que muchas distribuidoras desecharon llevar la película argumentando contener temas que no interesan al público mexicano. “Es dura, es una historia en la que se se hace reflexionar qué hacemos como seres humanos”, considera.

 



Ver más @Univ_espect
comentarios
0