El regreso de Ghostface a la pantalla en Scream 4

¿Te habías olvidado de Ghostface? “Scream” vuelve al lugar del crimen. (Foto: EFE / WIDE PICTURES )
A veces, para curar una herida hay que hurgar en ella. Y Wes Craven, experto en sagas desde Freddy Kruger, sabe que en los miedos siempre se puede seguir explorando. El tranquilo pueblo de Woodsboro, 10 años después de Scream 3, recibe ahora a una Sidney Prescott (Neve Campbell) escritora. Para purgar sus dramáticas experiencias en las tres primeras ha escrito un libro... que acabará invocando a Ghostface de nuevo. Ya queda menos... el 15 de abril estará en las salas de medio mundo. La trama es lo de menos Pero en el fondo, ¿qué más da la trama? Si algo tenía Scream era su doble juego: la evolución de los acontecimientos era la de toda la vida, pero eso abría el abanico de la percepción a los pequeños detalles. A guiños de terror y de humor, al ejercicio de estilo, a la parodia y al homenaje. Y a esta especie de “reunión de antiguos alumnos” también acudirá el sheriff Dewey (David Arquette) y la que es ahora su mujer, Gale Weathers (Courteney Cox), que pese a su ambición en la primera parte de la serie, ahora es una mujer frustrada. Y al festín sangriento se suman Emma Roberts, Mary McDonnell y Anna Paquin. Motivos para volver Wes Craven, acompañado del guionista Kevin Williamson, buscaron una excusa para volver y la encontraron en internet y las redes sociales. Menos intimidad es equivalente a mayor vulnerabilidad ante los psicópatas, así que... los ingredientes van cogiendo sabor. Y para David Arquette “se trata de una nueva generación, un nuevo giro. Hay más tecnología, más películas, y más media de la que reírnos”. El tiempo sí pasa para los actores Sin embargo, lo cierto es que ante Scream 4 surge la pregunta: ¿quién necesitaba más este regreso? ¿Los espectadores o el equipo de la película? Las carreras de sus protagonistas distan mucho del éxito en los últimos 10 años. Neve Campbell, ahora con 36 años, fue el gran descubrimiento de la saga y rentabilizó en un principio ese estrellato efímero con papeles en Wildthings, 54 y trabajando con Robert Altman en The Company... pero lleva los últimos años encerrada en la pequeña pantalla y no precisamente en esas series que han acuñado esa “edad de oro de la televisión”. Courtney Cox, de 46 años, buscó en su momento desmarcarse de su papel de Mónica en Friends y lo consiguió... pero no supo mantenerse en la cresta de la ola. Eso sí: se casó con su compañero de reparto David Arquette, tuvo un hijo con él... y al contrario que como ahora aparecen en pantalla, se separaron. Ella intentó resurgir con la serie Cougar town y lo consiguió a medias. Él, de 39 años, es el pequeño de un clan destinado a caer en el olvido —sólo Patricia se salva de la quema gracias a la serie Medium, en la que David acabó haciendo un pequeño papel— y tuvo incluso menos suerte: intentó hacer de galán para Drew Barrymore en Never been kissed y decidió, al más purio estilo de Mickey Rourke, meterse a hacer lucha libre profesional. Así que, si bien los malos nunca mueren, parece que esta vez, en Scream 4 son los buenos los que intentan resucitar por enésima vez. (EFE-Reportajes)





