Video. Testigo revela escalofriantes detalles de videos del EI
Video. Un desertor del Estado Islámico aseguró que se les engaña a los rehenes para que aparecieran tranquilas en las decapitaciones

TESTIMONIO La cadena británica Sky entrevistó a "Saleh", el ex traductor que se refugia en Turquía y que apareció en cámara encapuchado porque teme por su vida. (Foto: Tomada de YouTube )
Video. Niño del Estado Islámico ejecuta a supuesto espía de Israel
Los crueles videos propagandísticos del Estado Islámico (EI), con decapitaciones y otras muertes violentas, han dejado muchas interrogantes sobre su producción y desarrollo. Ahora, algunas de estas han sido aclaradas gracias al testimonio de un ex traductor del temible grupo yihadista, que desertó de sus filas, y contó detalles del "detrás de camára".
La cadena británica Sky entrevistó a "Saleh", el ex traductor que se refugia en Turquía y que apareció en cámara encapuchado porque teme por su vida. Él contó, por ejemplo, por qué los rehenes parecen tranquilos antes de su ejecución: porque no sabían que iban a ser asesinados.
"El gran jefe"
Saleh señaló que "John el yihadista", como se conoce al verdugo británico que aparece en la mayoría de los videos, es efectivamente -como se dio a conocer recientemente- Mohammed Emwazi, de 26 años.
Según Saleh, él es "el gran jefe", el único que da órdenes a los demás miembros del Estado Islámico. Emwazi es temido y respetado dentro del grupo, posiblemente porque fue preparado para matar a extranjeros y con ese objetivo fue contratado como el "asesino jefe de los rehenes extranjeros" por el ala de propaganda del EI.
"Quizás porque usa el cuchillo... No puedo entender por qué es tan fuerte. A un sirio, cualquier yihadista lo puede matar. Pero a los extranjeros, sólo John", precisó.
La muerte de Kenji Goto
Saleh es el único hombre que ha visto a Emwazi matar y luego ha admitido haber presenciado ese asesinato. En este caso, contó que vio la decapitación del periodista japonés Kenji Goto.
"Cuando él mató a Kenji Goto, yo lo vi, pero no de cerca, con un poco de distancia", afirmó Saleh. "Después de matarlo, tres o cuatro personas vinieron, agarraron el cuerpo y lo pusieron en un auto. Después de eso, John se fue en otra dirección", contó.
"No los vamos a matar"
Los rehenes parecían tranquilos cuando estaban por matarlos porque no sabían que realmente estaban por morir. Antes de sus muertes habían sido sometidos a simulacros de ejecución y eso les había generado una falsa ilusión de que su asesinato real no llegaría.
El propio Emwazi le pedía a Saleh que les dijera a los rehenes: "Diles 'no hay problema, es sólo un video, no los vamos a matar, queremos que sus gobiernos dejen de atacar Siria. No tenemos ningún problema con ustedes, ustedes sólo son nuestros visitantes'".
"Entonces ellos no se preocupaban. Yo siempre les decía 'no te preocupes, no importa, no es peligroso para ti'. Pero en el fondo yo estaba seguro (de que iban a morir)", reveló.
Nuevos nombres
El Estado Islámico incluso les daba nombres árabes a los rehenes para convencerlos de que eran amigos y de esa manera, calmarlos. A Kenji Goto, por ejemplo, le decían Abu Saad.
"Tal vez ellos no podían decir Kenji Goto y por eso le decían Abu Saad. Pero me di cuenta de que Goto, cuando le decían Abu Saad, se relajaba", dijo Saleh.
Cada vez más extranjeros
La estructura de mando y de control en el Estado Islámico dentro de Raqqa está dominada por extranjeros. Según Saleh, un 70% son combatientes extranjeros, y esa cifra va en ascenso.
ae





