Berlusconi cede; Letta sigue en el gobierno

RODEADO. Berlusconi conversa con senadores. (Foto: TONY GENTILE REUTERS )
ROMA.— Con un sorpresivo sí de Silvio Berlusconi, pronunciado en su calidad de representante del Partido de la Libertad (PDL), el gobierno de Enrico Letta obtuvo el voto de confianza del Senado —con 235 votos a favor y 70 en contra— y con ello el derecho a continuar guiando los destinos de Italia visto que el sí de la Cámara Baja, al contar con una amplia mayoría, se da por descontado.
El inesperado apoyo de Berlusconi a Letta fue el epílogo de un auténtico “thriller” político, ya que desde el martes y hasta poco antes del voto, la consigna del ex jefe de gobierno era negar la confianza al gobierno, consigna que cambió luego de que fue informado que 23 senadores de PDL habían acordado no seguir su radical línea política y que otros 34 abandonarían el Senado antes de la votación.
Durante el debate parlamentario, luego de haber ilustrado su programa y pedido el voto de confianza al Senado, el jefe del Ejecutivo, que seguramente sabía lo que estaba sucediendo en el PDL, desafió no tan veladamente a Berlusconi y a sus seguidores: “Italia corre un riesgo que podría ser fatal. Hacerlo desaparecer depende de un sí o un no de ustedes”, dijo.
Nervioso, tenso y con la mirada de todo el país sobre su persona —la TV pública transmitió la sesión en directa—, el líder del PDL tomó la palabra y ante la sorpresa de todo el mundo dijo: “Como Italia necesita de un gobierno que produzca reformas institucionales y estructurales hemos decidido otorgar el voto de confianza”.
Fue el propio Berlusconi quien originó la crisis de gobierno el fin de semana, al anunciar que retiraba a cinco de sus ministros del gabinete. Su intención era que hubiera pronto nuevas elecciones.
Por lo pronto, Letta podrá seguir gobernando. El país sigue sumergido en una crisis económica y se necesitan leyes para generar crecimiento y reformas impositivas, señaló. El primer ministro intentará también aprobar una urgente reforma del derecho electoral para poder evitar un empate paralizante como el de las últimas elecciones.





