Taiwán, perfecta y con olor a soya

El Taipei 101 refleja elementos de la arquitectura china. Sus 8 segmentos son un símbolo de "prosperidad". (Foto: iStock Photo )
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Para subir hasta el mirador, debes pasar por un supermercado localizado al interior del edificio, y por varias tiendas de souvenirs para tomar el elevador que va del quinto piso al piso 89 en tan sólo 37 segundos.
En el nivel 89 las puertas se abren, dejando al descubierto la belleza de la capital que se aprecia a través de los grandes ventanales. La gran cantidad de turistas retrasan un poco la oportunidad de estar a pocos metros de tener la ciudad a tus pies, y tomarte la clásica selfie.
La visita no puede terminar sin pasar por el mall, también en el interior, con tiendas de souvenirs y boutiques de firmas internacionales de alta gama, desde Prada hasta Tiffany & Co. Si el recorrido fue cansado y te abrió el apetito, en los primeros pisos vas a encontrar muchos restaurantes.
Sabores callejeros
En Taiwán, antes de servir la comida o la cena, siempre te acompañará una taza de té verde, sin azúcar. En la mesa hay un centro giratorio donde se coloca la comida para que sea mucho más fácil alcanzar algún platillo. Es recomendable probar la carne de cerdo rociado con salsa de miel, la sopa de pollo y los calamares fritos.
Si te aventuras a probar sabores exóticos, el mercado nocturno de Shilin es una visita obligada. Es famoso por vender comida para llevar y muchísimos productos locales. A gusto personal, la salchicha envuelta en arroz glutinoso, los calamares fritos, el omelette de ostras y el panecillo de Shanghai son de lo mejor.
Mercado nocturno Raohe Street. Foto: iStock Photo
La señalética demuestra que a los taiwaneses les importa el orden y se ve en las líneas que están en el suelo: una que marca el lugar donde las personas esperan el tren y la otra por donde bajarán las que lleguen.
Conciencia ecológica
La empresa Merida (como la capital de Yucatán, pero sin acento) es unas de las más importantes en la producción de bicicletas; fabrica más de 2 millones al año y actualmente tiene un prototipo de una, con paneles solares.
La importancia que se le da a la bici se acentúa en la región de Sun Moon Lake, a unos 45 minutos de la capital viajando en tren de alta velocidad (que alcanza más de 300 kilómetros por hora).
Piezas invaluables
En estas latitudes tiene presencia México. Entre los objetos, imágenes y distinciones que pertenecieron al exmandatario chino se encuentra la más alta distinción que se le puede otorgar a un personaje político: la Orden del Águila Azteca, entregada por el entonces presidente mexicano Manuel Ávila Camacho en abril de 1945.
Uno de los objetos que distinguen a Taiwán es la cerámica y la empresa Franz Collection se encarga de dar el sello de lujo y distinción. Cada pieza pasa por un complejo proceso de producción de alta tecnología, como la impresión en 3D, que recrea pinturas de Van Gogh y Monet.
Cómo llegar
Moneda
Otra opción para comer
Página oficial de turismo
TAIPEI. -Después de un vuelo de casi 15 horas, desde Los Ángeles, la primera vista que se tiene de la capital de Taiwán es la aguja de uno de los edificios más altos del mundo: el Taipei 101. Las nubes van cediendo ante este gigante que se asoma imponente y, allá abajo en tierra, miles de turistas esperan ansiosos su turno para subir a más de 500 metros en uno de los elevadores más rápidos del mundo.
El Taipei 101 recibió su nombre por ubicarse en el código postal 101 del centro financiero. Además, cuenta con 100 pisos, número asociado a la perfección; y como hay que dar el extra, ese uno más es lo que da como resultado el 101.
La condición climatológica puede hacer que la visita al gigante asiático se postergue, sobre todo si se viaja en enero: cuando la neblina cubre el cielo por varios días.
En 2004 se le otorgó el Récord Guinness por ser el más rápido del mundo en ese momento. Una placa lo constata antes de ingresar al ascensor.
Para un mexicano que está acostumbrado a comer con sal, tortilla y picante, adaptarse a la comida taiwanesa puede ser todo un reto. No cabe duda que hay que ir con la mente abierta y el paladar dispuesto a probar de todo. Es seguro que encontrarás rarezas, pero la variedad de platillos incluye también pollo y mariscos.
La fachada posmoderna del artista Xie Li-Xiang, en el restaurante Five-Dime, localizado en el Distrito de Zhongshan, llama la atención de muchos comensales. En él es posible disfrutar de ocho platillos típicos en diferentes escenarios: rodeados de troncos, en un koi (estanque) de peces blancos o entre esculturas de metal.
Para llegar es necesario bajarse en la estación de Metro Jian Tan. El boleto sencillo y más barato, dependiendo de la distancia, es de 20 dólares taiwaneses (unos 10 pesos). En cada estación se localizan máquinas que venden y recargan tarjetas hasta por 65 dólares taiwaneses (32 pesos aproximadamente). El idioma puede ser un problema si no se habla muy bien el inglés. El taquillero te vende una ficha que pasas por un lector, que en automático abre las puertecitas del torniquete.
En Taipei se encuentra la empresa Singtex, que ha recibido varios premios internacionales por su compromiso con el medio ambiente; una de sus marcas reconocidas es S.Café, la cual elabora prendas a base de granos de café.
Esta región se encuentra casi al centro de la isla de Taiwán, en la zona de Nantou. En la periferia del lago hay varios senderos panorámicos para andar a dos ruedas, como el Yuetan, con sus ocho kilómetros de extensión.
Si lo que quieres es relajarte y meditar en medio de la naturaleza, en los templos de Wuchang y Wenwu lo puedes conseguir.
Entre otras atracciones están los paseos en barco o en teleférico.
Si pretendes quedarte una noche, reserva en el Sun Moon Lake Hotel, que ofrece vistas del lago. Lo agradecerás cuando veas por las mañanas la neblina cubriendo con un halo de misterio, parte de ese espejo de agua.
En Taipei, el itinerario debe incluir el Museo Nacional del Palacio, ubicado en el Distrito de Shilin. El museo te recibe con una escalera central tapizada en rojo y objetos de varias dinastías chinas. Hay dos obras que son de suma importancia para los taiwaneses: la Col de jadeíta, una pieza pequeña que representa la feminidad, y la piedra con forma de carne, que destaca por los detalles y la forma tan real con la que fue realizada.
El Salón Conmemorativo de Chiang Kai-shek es otra joya. Fue construido en honor del expresidente de la República de China. La vista que se tiene desde lo alto es inigualable: la enorme calzada está flanqueada por el Teatro y Salón de Concierto Nacional.
Cuánta razón tuvieron los conquistadores portugueses al llamarla Formosa (Hermosa) cuando pisaron esta isla a 200 kilómetros de China continental en el siglo XVI. Así tenía que ser.
No hay vuelos directos a la isla. Una de las rutas que puedes seguir es de la Ciudad de México a Los Ángeles. Desde este punto, China Airlines te lleva a Taipei, en un tiempo estimado de vuelo de 14 horas y media.
Un dólar taiwanés equivale a 50 centavos mexicanos, aproximadamente.
El restaurante Din Tai Fung (con muchas franquicias). Una de ellas se encuentra dentro del Taipei 101. Decoración sencilla y sabores únicos. Prueba los dumplings y las costillas de puerco con arroz.
Cuándo ir
La mejor temporada para viajar a Taiwán es entre septiembre y noviembre porque el clima es seco y cálido. A principios de año es época de lluvias y hace frío.
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