Nora Toledo: su motor en el agua
Siempre fue un sueño para Nora Toledado ser madre y ello se cristalizó hace siete años. A partir de 2000 tuvo que combinar su vida de deportista con el aprender a responsabilizarse de una nueva vida. Ahora, incluso las jerarquías en su andar han cambiado. Su hijo tiene siete años y para Nora está latente la posibilidad de participar en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, ya que el Comité Olímpico Internacional confirmó el ingreso de la especialidad de aguas abiertas para el programa; sin embargo, por el momento, para ella, lo primordial es estar con su hijo Max Dilan, quien está por encima incluso de la magna justa. "Es el sueño de todo deportista, pero para mí, ya es un poco tarde", porque por el momento tiene su cabeza en otro lado, como en darle más atención a su pequeño, "sería descuidar mucho a mi hijo y la verdad no quiero ni puedo hacerlo, quizá en un futuro pueda intentar estar ahí de otra forma". Max Dilan es la prioridad de Nora y por el momento disfruta mucho más su papel de mamá y no está dispuesta a sacrificar a su hijo por los entrenamientos que tendría que hacer para viajar a Pekín. Y aunque está consciente de que Max Dilan por su edad no asimila aún todo lo que ella ha logrado, está segura de que en algunos años estará orgulloso de ella y de el sacrificio que ha realizado. Con el pequeño a su lado, habla acerca de sus gustos: "Le gusta nadar, le agrada el deporte en general y ahorita trae de moda el karate y el futbol". La nadadora de 36 años de edad asegura que está consciente de que tal vez Max Dilan quiera dedicarse a otro deporte y afirma con voz maternal: "Lo voy a apoyar". Y como es lógico, Toledano dice que siempre le ha inculcado el deporte, desde pequeñito, ya que lo considera "básico en la educación y eso no está a negociación". Y aunque afirma que no le impondrá la natación, sí quiere que aprenda a nadar, "porque es un seguro de vida, principalmente por el medio en el que nos desarrollamos mi esposo y yo". Y si al hablar de su hijo se le ilumina la mirada y se le llena la sonrisa, cuando lo hace de su madre se muestra igualmente orgullosa. "Ahora que soy mamá digo: ´Mamí, qué pantalones tienes´", eso es lo que expresa Nora Toledano, nadadora mexicana, de la persona que le dio la vida, ya que la ha acompañado en cada uno de sus cruces por el Canal de la Mancha. En medio de una gran sonrisa de satisfacción habla de su madre, Dora Cadena, y de los momentos que han compartido en su carrera deportiva. "Ella ha estado en mis cruces" y considera que no es nada fácil, "porque el ir arriba de una lancha, viendo a tu hija, en algunos momentos sufrir y tener dolor, mirando el esfuerzo tan grande que se hace en un cruce, así no cualquiera lo aguanta y si fuera otra, mi madre me hubiera dicho: ´No mijita mejor salte´. Pero no, siempre me ha dicho que si es algo que quiero, adelante", por lo tanto, Nora dice que su madre ha sido pilar en su vida. Toledano sabe que no es nada sencillo lo que Dora ha hecho por ella, y por lo tanto, la considera una persona muy valiosa por todo el apoyo que le ha brindado. "Cuando inicié, ella me dijo que me iba a apoyar y lo ha cumplido a lo largo de mis 25 años de carrera". Y justo con la alberca como testigo de los esfuerzos en los entrenamientos, la mexicana, agrega que: "Aparte de la motivación, está el aspecto económico, que al principio de mi carrera no tuve apoyo, mis primeros cruces fueron básicamente con el ´patrocinio´ de mi mamá".





