Bracamontes, un técnico con buena estrella
Culiacán.- Hace siete años, Carlos Bracamontes soñaba con ser directivo del futbol mexicano y dio los primeros pasos en el Club León como secretario técnico. Pero la vida lo llevó a tomar un curso de entrenador y dirigir al Unión de Curtidores, franquicia a la que en la temporada de 1998-99, guió hasta el máximo circuito. Fue su primer éxito como técnico... Hoy, por azares del destino, esa franquicia que después adquirió Puebla es su adversario natural. Y, de hecho, Bracamontes está cerca de darle la última palada, camino al descenso. "El mundo da muchas vueltas reflexiona el estratega de Dorados de Sinaloa. La franquicia que con mucho trabajo me tocó ascender, mi primer equipo, ahora paradójicamente estoy peleando contra él una situación diferente: la del descenso. Son cosas del futbol, rarísimas que no se dan muy seguido". En la actualidad, el hombre que también ascendió a La Piedad (2000-01) está próximo a salvar a Culiacán del descenso, algo que cuando arribó parecía inminente. "En el primer día que llegué, hace ocho fechas, preguntaba: ¿cuántos puntos necesitamos? 18, 17, 15... Imposible hacer 18, les dije. Necesitamos tres, nada más. Y así los convencí de que esto es de tres en tres. Día con día, semana a semana. Los jugadores lo creyeron y ahorita van 15, sin darse cuenta". De tres en tres... Y, curiosamente, Bracamontes y sus Dorados sólo necesitan tres puntos para la salvación. "Nunca me preocupó el Puebla. No me fijo qué hace ni le deseo que pierda. Gracias a Dios dependemos de nosotros y haciendo lo nuestro cumpliremos". "Vi el Puebla-Toluca y no pasa nada. Sólo necesitamos hacer lo nuestro frente al Atlas. Sé que no hay rival fácil, pero estamos preparados para ganarle". Carlos Bracamontes contiene los sueños y se fija una única meta: "Trabajar para ganarle al Atlas. Nada más. Es mi meta inmediata. Tres puntos es lo único que me interesa. Nunca pensé dirigir en Primera División y aquí estoy. Es parte de mi filosofía de vida". Los planes de Carlos eran diferentes a los actuales. Imaginaba dirigir al León y luchar por ascender. Es un objetivo que aún tiene fijo en la mente. "Tengo un gran amor a la ciudad de León, porque mis hijos nacieron ahí y eso vale más que cualquier cosa". Los sueños no se detienen ahí. Se imagina, alguna vez, como estratega nacional e incluso en el extranjero. "Pero son sueños. La realidad es hoy..." ¿Continuará en Sinaloa? No los dejo hablar (a los directivos) de eso. Mi contrato vence después del partido contra Tecos 8 de mayo. Ya veremos más adelante...





