Ronaldinho se enfiesta en el Estadio Azteca

Diez minutos bastaron a Ronaldinho, quien sustituyó a Emanuel Villa en el 83 para rematar a las Águilas con un par de goles y acrecentar la cuenta queretana. (Foto: HUGO ÁVILA. IMAGO7 )
hector.morales@eluniversal.com.mx
Fue la fiesta de Ronaldinho con los Gallos Blancos. Un partido mágico, donde deslumbró con sus gambetas, arrancó alaridos con su doblete y salió ovacionado del Estadio Azteca.
El crack brasileño terminó como lo que es: encumbrado como el ídolo de multitudes, de rivales y amigos. En una declaración a una televisora, el ex del Barcelona recuerda que en el Santiago Bernabéu, casa del Real Madrid, también vivió un episodio similar, cuando vestía la playera del Barcelona.
“Que me haya pasado aquí [la ovación] en el Azteca y en el Bernabéu es algo que nunca olvidaré”, acepta el astro. Emocionado, ‘Ronnie’ correspondió a los aplasos mediante saludos y reverencias hacia el público.
A su salida del Azteca, Ronaldinho fue esperado por niños, adultos, medios de comunicación y hasta personal que labora en el recinto capitalino. Todos querían una foto, una “selfie” con el que fuera considerado el mejor futbolista del planeta.
Seis guardias de seguridad regordetes e inclementes rodearon al jugador del Querétaro. Lo escoltaron hasta que abandonó el recinto. Con su típica sonrisa apenas alcanzó a voltear hacia donde sus fans lo esperaron. Los micrófonos y grabadoras también se quedaron sin más declaraciones del que se coronara campeón del mundo con Brasil en 2002.
Víctor Manuel Vucetich y el resto de los compañeros del brasileño en los Gallos Blancos lo alaban, al tiempo que disfrutan su cuarto triunfo liguero al hilo. Saben que ‘Ronnie’ es un jugador fuera de serie, que los ha ayudado a lograr una racha de victorias que tiene a Querétaro con 20 puntos y en la pelea por la Liguilla.
“Sabemos lo que es Ronaldinho, lo que ha hecho a través de su historia. Es un extraordinario jugador. Fue un lugar que se prestaba para que mostrara ese gran nivel y las circunstancias fueron justas, buscamos crecer como equipo. Él ha asumido un compromiso y vamos en esa búsqueda que nos permita a los dos jalar para el mismo lado”, halaga el tecnico del Querétaro.
“Es un jugador que siempre está dispuesto a hacer grupo. Es un tipo muy agradable y que el equipo completo haya festejado con él es una muestra de que queremos que se quede con nosotros, que no se vaya, porque le estamos muy agradecidos”, considera el zaguero Yasser Corona, autor de uno de los goles emplumados ayer. “Puede jugar un minuto o 90 y siempre tiene la calidad para definir los partidos”, añade.
William da Silva, compatriota del astro, explica que “es un compañero que siempre sabe a dónde tiene que correr, tiene mucho talento y yo creo que todos los vamos a admirar para siempre, porque posee una calidad sin igual”.
Hasta Gustavo Matosas, técnico del América, se rinde ante la actuación de ‘Dinho’, quien jugó apenas 10 minutos en el Coloso de Santa Úrsula. Suficiente tiempo para vencer dos veces al portero azulcrema, Hugo González.
“Es un gran jugador, definió con mucha clase y nuestro equipo ya estaba partido”, considera el timonel uruguayo de las Águilas, principal afectado por la fiesta de Ronaldinho.





