Jefes de Kansas City

MARCADOR. Eduardo Herrera festeja el único gol del partido de anoche y que le dio el triunfo a México sobre la selección de Paraguay. (Foto: XINHUA )
edgar.luna@eluniversal.com.mx
Kansas City.— Otro triunfo, otra vez por la mínima diferencia. La Selección Nacional derrotó 1-0 a Paraguay, con lo que ligó su segunda victoria en 2015, y de pasó, le sirvió al director técnico mexicano, Miguel Herrera, para despejar dudas en cuanto a futuras convocatorias al representativo.
El cuadro alterno, lleno de futbolistas de la Liga mexicana, sólo reforzados por Diego Reyes, y con el debut de Jesús Dueñas y Melitón Hernández, le paró cara a una limitada selección de Paraguay, saturada de jugadores rocosos y mañosos, preocupados más en golpear que en jugar.
Mas a todo esto le sacó jugo el equipo nacional, que hizo lo suficiente, no yendo más allá de sus posibilidades; siendo práctico y certero, como lo fue Eduardo Herrera, autor del gol del triunfo (2’), su primero como seleccionado nacional.
Muchas dudas se les despejarán al ‘Piojo’, que ahora deberá armar otro equipo para el juego del 15 de abril, ante Estados Unidos en San Antonio. Última oportunidad para ver a los seleccionados antes de dar la lista para la Copa América de Chile.
México, en el estadio Arrowhead, mereció el triunfo, pero para ser brillante le faltó mucho más. La Selección de Miguel Herrera se está volviendo simplista, y aunque eso no encanta, por lo menos da triunfos, aunque sea por la mínima diferencia.
Va perfecta en el año. Incluso, su meta —defendida por José de Jesús Corona o Melitón— se mantiene imbatida tras 180 minutos.
De estreno
Después del gol de Eduardo Herrera, que lo anotó tras sumar dos minutos y ocho segundos como seleccionado (tomando en cuenta los ocho segundos que jugó en el partido contra Ecuador del sábado), la cancha de juego del Arrowhead se volvió un “ring de lucha libre”.
Y los paraguayos eran los rudos, rudos, rudísimos...
A falta de futbol —Ramón Ángel Díaz aún no mete la mano a fondo en este equipo—, los guaraníes sacaron su segunda mejor arma: ‘el hacha’, con la intención de aflojar en todo momento al juvenil equipo mexicano, que se las ingenió para dar pelea y evitar algunas lesiones.
El Tri, o mejor dicho, el poco trabajado y parchado equipo alterno que presentó Miguel Herrera para esta ocasión, debido a bajas en todos los sentidos de jugadores ‘europeos’, comenzó haciendo un buen trabajo, triangulando en sectores de ataque y siendo práctico a la defensiva, dejando atrás las continuas fallas ocurridas en el duelo ante Ecuador.
Paraguay no ligó dos pases seguidos, pero sí faltas al por mayor. Sólo en la primera parte cometieron 15 infracciones, lo que provocó que les fueran mostradas tres tarjetas de amonestación. Richard Ortiz, Pablo Aguilar y Fidencio Oviedo sacaron todas sus malas artes a flote, con patadas por la espalda, codazos a las costillas, empujones, para desbalancear, para hacer flaquear a México. Fallaron en su intento, pese a que fueron repetitivos.
Los de Miguel Herrera no entraron en ese juego. Siguieron con su mismo plan de mover la pelota y que el rival fuera tras ésta. Gracias a eso se abrieron los espacios, que Juan Carlos Medina y Jonathan dos Santos aprovecharon para filtrar balones a los movedizos delanteros Eduardo Herrera y Raúl Jiménez. Fue el hombre del Atlético de Madrid quien estuvo más cerca de anotar el segundo, cuando a su larga pierna poco le faltó para tocar el esférico en un mano a mano.
Casi al final de la primera parte, el joven Güemez se cansó de sólo recibir y se puso a dar, lo que provocó la ira de los paraguayos, a quienes ya no les gustó el juego rudo. El conato de bronca no pasó a mayores.
Y Melitón, poco o nada de trabajo tuvo en la primera parte. Vino un centro al área, que el portero de Veracruz salió a despejar, mas llegó tarde. Para su fortuna, el delantero paraguayo y ex de Atlas, Lucas Barrios, mandó el balón justo al poste.
Después del acoso de Paraguay en los primeros instantes del segundo tiempo, comenzó el show de ‘Chicharito’ Hernández.
Desde que se paró a calentar, el delantero del Real Madrid hizo que el público en el Arrowhead estallara y, en cuanto tocó la primera pelota, fue la locura. La movilidad de Javier Hernández le vino de maravilla a Raúl Jiménez, quien pudo concentrarse aun más en ser un pasador, ya que sus ansias por marcar gol, lo habían dejado al descubierto con sendas fallas.
Los guaraníes empujaron con base en fuerza al equipo mexicano a su área. Tiros de esquina fueron su objetivo para poner en peligro a la zaga nacional. Melitón sacó el orgullo y en dos lances lavó su error de la primera parte.
Javier Hernández buscó su gol 40 en varias oportunidades, pero se le negó por un recorte de más, o por un buen cierre de la defensa o el portero.
Ál final, los únicos “Jefes” de Kansas City fueron los de México. Esta Selección Nacional gana por la mínima, pero gana.





