Cruz Azul piensa en la "Fiesta"
daniel.blumrosen@eluniversal.com.mx
Imponerse a los Tigres dio mucho más que tres puntos a La Máquina. Le otorgó el impulso que le da la posibilidad de ver la luz al final del túnel.
A cuatro jornadas de que culmine la fase regular del Clausura 2015, los Cementeros se sienten en el umbral de la Liguilla, más allá de que muchos clubes aún siguen con vida.
José de Jesús Corona es quien lo presume. El doloroso revés en el Clásico Joven quedó en el olvido. El Cruz Azul ya sueña con la fase final, esa en la que tratará de fulminar la terrorífica racha de más de tres lustros sin dar la vuelta olímpica en la hoy llamada Liga MX.
“Sí, nos vemos cerca”, confiesa el guardameta. “Mientras se gane y estemos dentro de estas posiciones, vamos a estar cerca... Y lo más importante: cada uno de nosotros tiene que buscar elevar su nivel en este cierre de torneo, para entrar a la Liguilla de la mejor forma futbolística posible”.
En el fondo, el medallista áureo en los Juegos Olímpicos Londres 2012 sabe que el conjunto dirigido por Luis Fernando Tena está lejos de su versión ideal. La victoria sobre los regiomontanos otorgó paz y el espacio para trabajar con tranquilidad en la búsqueda de ese nivel mostrado durante el primer tercio del campeonato.
La Máquina obtuvo 14 de las primeras ocho unidades disputadas, mas apenas ganó ocho de las siguientes 21, lo que refleja el descenso experimentado en buena parte de los dos más recientes meses.
Su calendario luce a modo para recuperarse. Enfrentará a tres de los últimos cuatro sitios en la clasificación (el Morelia, los Jaguares de Chiapas y la Universidad de Guadalajara), además de los Pumas, quienes tampoco se ubican en puestos que otorgan boletos a la ‘Fiesta Grande’, por lo que Corona agradece vencer a los Tigres.
Los futbolistas de Ricardo Ferretti llegaron a la antigua Ciudad de los Deportes con una racha de tres cotejos ligueros sin perder (dos victorias y un empate). Por si fuera poco, sumaban casi un lustro sin sucumbir en el estadio Azul.
Por lo que Corona afirma que derrotarlos “viene a sumar en lo anímico, en la confianza del grupo. Es algo muy importante y seguiremos trabajando de esa manera”.
Sobre todo en el aspecto defensivo. El Cruz Azul apenas ha admitido nueve anotaciones en 13 encuentros celebrados (cuatro como local). El problema está en el ataque.
El doblete marcado anteayer por Roque Santa Cruz le permitió llegar a 13 festejos en el torneo. Está igualado con el Atlas. Sólo supera a los Monarcas (11) y los Leones Negros (nueve).
Desequilibrio que le ha cobrado factura. Es cierto que nunca ha salido de la parte alta de la tabla, pero tampoco cuenta con un colchón que le permita sentirse seguro. En este momento, tiene cuatro puntos más que el Pachuca, club que se ubica octavo.
Lo que explica la relevancia de superar a los norteños. En caso de perder seguirían en zona de postemporada, mas con sólo una unidad de ventaja sobre los Tuzos.
“Sabíamos de la importancia del partido”, sentencia. “Todos entramos a la cancha conscientes de que era ganar o ganar y se hizo bien el trabajo”.
Lo que les permite ver la luz al final del túnel, esa que jamás percibieron en el segundo semestre de 2014.
No clasificaron a la Liguilla, fueron eliminados dentro de la etapa grupal de la Liga de Campeones de la Concacaf y fracasaron al terminar cuartos en el Mundial de Clubes.
Macabra historia que, parece, no se repetirá. Por eso, Corona sonríe... Y sueña con exorcizar fantasmas durante la fase final.





